Las 15 parafilias más comunes (y sus características)

Las personas tenemos muchos gustos diferentes y, como no, esto también se ve reflejado en el sexo. Lo que atrae sexualmente a las personas puede ser de lo más variopinto o darse en situaciones llamativas y poco convencionales.

Las parafilias son patrones de comportamiento sexual poco habituales en donde la fuente de placer puede ser un objeto, una situación concreta o un tipo de persona en especial. Gracias a los medios de comunicación y obras como “50 sombras de Grey” de E. L. James, el conocimiento general que se tenía sobre ellas ha ido en aumento.

También han sido objeto de controversia, especialmente en el ámbito de la psicología y psiquiatría, dado que se ha discutido sobre si se debían considerar como conductas patológicas.

Si bien algunas parafilias implican delitos, como lo son el voyeurismo y la pedofilia, la mayoría de ellas no son perjudiciales y forman parte de la diversidad sexual humana.

¿Cuáles son las Parafilias más comunes?

Hay infinidad de parafilias, prácticamente una para cada situación u objeto imaginable. A continuación se describen aquellas que son las más comunes.

1. Exhibicionismo

Se trata de sentir placer al exponer los genitales a desconocidos de forma imprevista. El mostrar las partes íntimas sin avisar genera una situación de gratificación sexual al exhibicionista.

Esta práctica, la cual implica delito, es más común en hombres que en mujeres, y se la ha relacionado con el hecho de haberse criado en un entorno estricto y poseer una personalidad poco asertiva y tímida, con escasas habilidades sociales.

2. Fetichismo

El fetichismo se define como el conjunto de conductas, fantasías y necesidades sexuales en las que se requiere el uso de un objeto inanimado para sentir placer. Algunos de los objetos más comunes entre los fetichistas son los zapatos, la lencería, el cuero y la goma.

Todo lo que se haga con el objeto y genere placer sexual se considera fetichismo, como por ejemplo el robarlo, masturbarse con él o simplemente viéndolo. Esta parafilia ha llegado a ser tan común que existen webs especializadas en donde adquirir objetos para satisfacer el fetiche.

3. Frotismo o froteurismo

Implica sentir placer sexual al rozar los genitales en alguna persona desconocida y que ella no lo haya consentido.

Es más común en hombres que en mujeres y es una conducta que implica acoso sexual. Los frotistas pueden aprovechar situaciones en las que hay una gran multitud de gente, como en el transporte público o en calles muy transitadas, y frotarse en sus víctimas.

4. Pedofilia

Se define como el fuerte deseo de mantener relaciones sexuales con un menor, especialmente que tenga menos 14 años. Los que llevan a cabo esta conducta delictiva se benefician de la desigualdad de poder que hay entre el niño y el adulto.

El perfil del abusador sexual de niños ha sido relacionado con una infancia difícil, en la que se fue víctima de este tipo de violencia, especialmente de un hombre de la familia, no obstante, es importante tener en cuenta que no todas las personas abusadas en su niñez acabarán siendo pedófilos al llegar a la vida adulta.

5. Masoquismo sexual

Las personas masoquistas sexuales sienten placer en situaciones en las que se las humilla tanto física como psicológicamente, se les pega, tortura y ata. Es más común en mujeres.

6. Sadismo sexual

Si el masoquismo es la cara, el sadismo es la cruz de la misma moneda. Esta parafilia implica sentir gratificación sexual ante el hecho de humillar, ejercer dominación y torturar a otra persona de forma no simulada.

Las prácticas sadomasoquistas son de las más comunes y requieren que se realicen de forma consensuada y de acuerdo al grado de intensidad que los que las realizan acordan con anterioridad.

Entre los escenarios más comunes se encuentran flagelar las nalgas y espalda de la víctima, atar con cuerdas o bondage y tortura de pezones y genitales.

7. Fetichismo travestista

Es común en hombres heterosexuales y se define como el sentir placer sexual al vestirse del otro género.

Debe tenerse en cuenta que no es lo mismo el fetichismo travestista y el travestismo. Este segundo término hace referencia en un sentido más general el vestirse del otro género. Así pues, las personas transexuales y los drag-queen sí se travisten pero no de una forma fetichista, dado que no lo hacen para sentir placer sexual.

8. Voyeurismo

Implica disfrutar sexualmente al observar a una persona desnuda, sin que ella sea consciente de que está siendo espiada. Esta parafilia implica un delito contra la intimidad de los demás.

Para considerarlo voyeurismo es necesario que el que observa lo haya planeado y lo haya hecho en varias ocasiones. El haber visto a una persona desnuda y haber disfrutado por ello pero de forma no intencional no se consideraría una conducta parafílica.

9. Parcialismo

Consiste en sentir placer sexual hacia una parte concreta del cuerpo, a excepción de los genitales. Es parecida al fetichismo, pero el matiz entre estas dos parafilias es el hecho de que en una el objeto de placer es inanimado, mientras que en el parcialismo se siente placer sexual por algo que está en el cuerpo de una persona viva.

El parcialismo es bastante común y puede manifestarse de múltiples formas en función de cuál sea la parte por la que se sienta placer: podofilia (pies), oculofilia (ojos), maschalagnia (axilas), nasofilia (nariz), alvinofilia (ombligo)…

10. Necrofilia

Los necrofílicos sienten atracción sexual por los cadáveres, tanto humanos como animales. Esta preferencia se considera patológica e implica un delito de ser realizada.

Un caso famoso de necrofilia es el caso de Carl Tanzler, quien fue capaz de exhumar el cadáver de la mujer de su vida y tener relaciones con ella.

11. Urofilia y coprofilia o scat

En el caso de la urofilia, el objeto de deseo es la orina, ya sea ingiriéndola o siendo mojado con ella (lluvia dorada). Tocar, ver, escuchar a alguien orinar puede ser estímulo suficiente como para que se genere gratificación sexual.

La coprofilia viene a ser una parafilia prácticamente idéntica a la urofilia, solo que el objeto de placer son las heces y todo lo que esté relacionado con ellas.

12. Zoofilia

Los zoófilos fantasean con la idea de realizar el acto sexual con animales o incluso llegan a realizarlo. Este tipo de atracción sexual es común encontrarla en el ámbito rural.

13. Knismolagnia o tickling

Implica toda aquella actividad erótica en la que al hacer o recibir cosquillas genera placer. Es considerada una parafilia siempre y cuando las cosquillas ejerzan como elemento para alcanzar el orgasmo.

14. Asfixiofilia o breath control play

Consiste en sentir placer cuando se restringe intencionadamente la respiración, ya sea la de uno propio (asfixia autoerótica) o sobre la pareja. Es de las más peligrosas dado que puede implicar la muerte accidental por hipoxia.

15. Gerontofilia

Es la preferencia sexual por personas de edad avanzada, o cuya edad es llamativamente mayor que la del gerontófilo.

Orgasmo Anal ¿existe?

El sexo anal provoca una división de opiniones: para algunas personas es la categoría reina de la satisfacción sexual mientras que a otras les provoca dolor e inseguridad. Vamos a acercarnos a este tema y, sobre todo, a responder a la pregunta: «Orgasmo anal: ¿existe realmente?».

Lo primero es lo primero: si te gusta, disfrútalo

Debes recordar siempre que cada cuerpo es diferente, único y maravilloso. No hay ninguna receta patentada y cada trayectoria sexual es diferente. No dejes que las experiencias y las historias de otras personas te hagan caer en la inseguridad, ya que el sexo anal en particular es una práctica delicada que no le gusta a todo el mundo.

Comunicación y confianza

Sobre todo, debes desearlo de verdad. No dejes que nadie te convenza para hacer algo con lo que no te sientes a gusto. Durante el sexo anal es especialmente importante que te relajes y confíes en tu pareja. Habla y comenta lo que te gusta o lo que te resulta incómodo. Respeta los límites de tu cuerpo. Si sientes dolor, probablemente aún no sea el momento adecuado para la intensa experiencia del sexo anal.

Preparación para el «¡Ohhh!» sin el «¡Ahhh!»

Además, se requiere algo de preparación para dilatar el recto. Sin esta dilatación, en lugar de un orgasmo anal te arriesgas a sufrir lesiones que te acompañarán durante un tiempo. Para la preparación puedes utilizar diferentes recursos. Revisa nuestros Plugs Anales que te permitiran dilatar suavemente el esfínter para que después el pene se pueda introducir sin dolor. Al mismo tiempo, algunos te proporcionarán placer de forma excitante con su vibraciones profundas, algo que también puede conducirte a un orgasmo anal. Importante: ¡no ahorres en lubricante!

Datos sobre el sexo anal

Si queremos saber si el orgasmo anal existe realmente, en primer lugar deberíamos aclarar algunos términos y echar un vistazo en mayor profundidad a la anatomía del cuerpo. El ano es una zona muy sensible, tanto en las mujeres como en los hombres. Al tocar esta área con los dedos, la lengua, juguetes sexuales o el pene, la mayoría de las personas disfrutan de sensaciones estimulantes y agradables que aumentan la excitación. Además, si el pene se introduce en el ano, se puede estimular el punto G en la pared vaginal. Al realizar una estimulación continua de esta zona se puede llegar al orgasmo, aunque este sería en realidad un orgasmo vaginal.

El excitante camino hacia el orgasmo anal

Dejemos de lado la terminología de esta práctica sexual. Hay algo que está claro: si llegas al orgasmo durante el sexo anal, la sensación será estupenda y todos tus sentidos bailarán el chachachá. No obstante, debes seguir algunos consejos importantes para llegar a este estado de éxtasis:

  • ¡Dedica tiempo a los preliminares! Deberías sentir la excitación en cada fibra de tu cuerpo y dejarte llevar totalmente por el momento y la nueva experiencia.
  • ¡Experimenta y prueba diferentes posiciones! El perrito, la vaquera o la cucharita: lo importante es el ángulo. Observa cuál es la mejor forma de armonizar vuestros cuerpos.
  • ¡Ten paciencia! Es necesario probar las nuevas sensaciones y técnicas. Tómate tu tiempo para establecer unas rutinas y no exijan demasiado a sus cuerpos.

Conclusión: orgasmo anal, ¿existe realmente?

Aunque el ano es una zona altamente erógena, no definiría el clímax del sexo anal como un orgasmo anal. Hay muchos factores que desempeñan un papel importante durante el orgasmo del sexo anal y la mezcla de ellos es decisiva. El lugar en el que se produce el orgasmo no es lo importante: lo importante es que la sensación que nos provoca es una de las mejores del mundo.

Eyacular para frenar la congestión nasal

¿Estás hasta las narices de sufrir congestión nasal por el resfriado, la alergia o la sinusitis crónica? ¿Los medicamentos te provocan efectos secundarios o adviertes que los positivos disminuyen con el tiempo? ¿Odias la química y los tratamientos invasivos? ¡No te preocupes! La ciencia te propone un remedio natural infalible que te permitirá respirar relajado y feliz: acaba.

Sina Zarrintan, del Departamento de Neurocirugia y Comité de Investigación de Estudiantes de la Universidad de Medicina de Tabriz (Irán), propuso la eyaculación como un remedio efectivo y más seguro que los fármacos en Ejaculation as a potential treatment of nasal congestion in mature males (Eyaculación como tratamiento potencial contra la congestión nasal en hombres adultos).

En su informe, publicado en 2008 en Medical Hypotheses, Zarrintan explica que la congestión nasal, caracterizada por el bloqueo de las fosas nasales, se debe, generalmente, a que las membranas que recubren la nariz se hinchan porque los vasos sanguíneos se expanden en respuesta a diversos factores como el ejercicio, el aire frío, la comida picante o el estrés; siendo sus causas más comunes el resfriado, la influenza (gripe), la fiebre del heno y la sinusitis crónica.

Para tratar esta afección se prescriben, en palabras del autor, infinidad de «tratamientos conservadores, que incluyen farmacoterapia descongestionante, medidas antialérgicas, dispositivos de dilatación nasal y varios procedimientos quirúrgicos, pero sigue siendo difícil de tratar».

Los fármacos más habituales para el tratamiento de la congestión nasal son los descongestionantes, «que actúan estimulando el sistema nervioso simpático adrenérgico, provocando la vasoconstricción de los vasos sanguíneos nasales y el posterior alivio de los síntomas».

Aunque sean efectivos, el investigador advierte que «el uso oral o tópico de descongestionantes puede tener efectos adversos de la estimulación simpática como la hipertensión. Por otra parte, si se usan durante más de dos o tres días, pueden empeorar la congestión». Por ello, Zarrintan propone «una nueva estrategia de tratamiento para la congestión nasal en hombres maduros». Eyacular. ¿Eyacular? ¡Qué tiene que ver!, te preguntarás. Mucho.

«La eyaculación tiene dos fases: emisión y eyaculación propiamente dicha. La fase de emisión del reflejo eyaculatorio está bajo el control del sistema nervioso simpático, mientras que la fase eyaculatoria está bajo el control de un reflejo espinal a nivel de los nervios espinales S2-4 a través del nervio pudendo. A la eyaculación le sigue un período refractario, en el que el sistema nervioso simpático contrarresta los efectos del sistema nervioso parasimpático».

Partiendo de esta base, la eyaculación se puede utilizar como un tratamiento potencial para tratar la congestión nasal, porque su fase de emisión proporciona una estimulación simpática y posterior vasoconstricción y descongestión nasal. Además, el período refractario sirve como reservorio simpático y mantiene el estado descongestivo durante un tiempo considerable. Y no tiene los efectos adversos de los fármacos descongestivos, porque es una estimulación fisiológica del sistema simpático».

Por todo ello, Sina Zarrintan, propone las relaciones sexuales y la masturbación como tratamiento para la congestión nasal en hombres maduros, que deberán adaptar el número de coitos y pajas que necesiten en función de la gravedad de los síntomas.

Resumiendo…

La congestión nasal es causada por la inflamación de las membranas nasales debido a la inflamación de los vasos sanguíneos. Los orgasmos activan el sistema nervioso simpático, provocando que los vasos sanguíneos se contraigan y se descongestione la nariz. Exactamente el mismo efecto que los fármacos, pero sin sus contraindicaciones, y con la ventaja de que el paciente puede ajustar «la dosis» cuando lo necesite.

La Rana

La Rana es una posición que demanda esfuerzo para la mujer por la postura que debe tomar.

Esta posición es una variante de la posición de perrito, en que la mujer se tumba en cuatro pero recoge sus piernas en posición de cunclillas. El hombre se coloca de rodilla detrás de ella para penetrarla.

Esta postura está diseñada para que la mujer realice los movimientos hacia arriba y abajo por la posición de sus piernas, de igual forma el caballero puede penetrarla mientras ella permanece estática sobre todo si es necesario que ella tome un descanso pero quieren mantener la postura.

la postura de La Rana puede resultar un poco incomoda si el caballero posee un pene pequeño.

10 Beneficios de la masturbación para la salud

Es al menos curioso que una práctica universal esté no obstante envuelta en las tinieblas de lo tabú. Todo el mundo se masturba durante toda su vida pero aún así es un tema del que se “prefiere” no hablar; o, si no queda otra, “encasillarlo” dentro de la etapa bulliciosa de la vida que es la adolescencia, que siempre es un buen justificador de las “transgresiones”. Quizás así se sientan menos culpables.

Pero masturbarse “es una actividad sexual sana y normal. Es una de las maneras en que empezamos a conocer nuestro cuerpo, nuestros genitales y su respuesta frente a los estímulos”, le explica a Clarín la licenciada Andrea Gómez. Y suma, contundente: “El sentimiento de culpa que despierta la actividad masturbatoria surge de la actitud que toman los adultos y de sus expresiones basadas en los valores sociales y culturales que han aprendido. Masturbarse no deforma los genitales, ni saca pelos en las manos, ni es un acto perverso. No hace daño”.

Veamos 10 beneficios para la salud de la masturbación comprobados por la ciencia, que quizás no conocías.

1- Reduce el riesgo de cáncer de próstata
Un estudio de 2004 encontró que los hombres que eyaculaban más de 21 veces al mes reducían 33 por ciento el riesgo de padecer cáncer de próstata, en comparación con los hombres que solo lo hacían cuatro o siete veces al mes. En 2016, los investigadores siguieron con ese mismo grupo de chicos desde 2004 y descubrieron que aquellos que eyaculaban entre 8 y 12 veces al mes reducían el riesgo de cáncer de próstata en un 10 por ciento.

2- Se ejercitan los músculos del suelo pélvico y previene la disfunción y la incontinencia
“La masturbación regular ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico y previene la disfunción eréctil y la incontinencia. La masturbación “mantiene el ángulo del cuelgue del pene”, le cuenta a MensHealth la sexóloga Gloria Brame. Esto sucede porque “el músculo liso del pene debe enriquecerse con oxígeno, que se administra cada vez que hay un flujo de sangre hacia el miembro (es decir, cuando se produce una erección)”.

El objetivo, agrega Brame, es de tres a cinco veces por semana para obtener buenos resultados.

3- Hace que se dure más en el sexo
“Masturbarse una hora antes de una cita te dará más control”, dice Brame. “Es un truco muy común. Eyacular una o dos horas antes de mantener relaciones sexuales puede retrasar la llegada del segundo clímax”, asegura la experta en relaciones Jane Greer a Cosmopolitan. “Puedes hacerlo solo antes de estar con ella, o lo podés resolver juntos antes de iniciar el coito”, aconseja.

Por su parte, la Dr. Ava Cadell, fundadora de la Universidad de Loveology, se trata de “entrenarse para medir cuánto tiempo te llevará llegar al orgasmo”. “Es un entrenamiento más. Cuando creas que vas a alcanzar el clímax, para. Y luego reanuda. Y así. Esta técnica es especialmente útil para aquellos que no se masturban con frecuencia”, añade.

4- Fortalece el sistema in​mune
“La eyaculación aumenta los niveles de la hormona cortisol”, cuenta Jennifer Landa, especialista en terapia hormonal. El cortisol ayuda a regular y mantener el sistema inmunológico en pequeñas dosis. “La masturbación puede producir el entorno adecuado para un sistema inmune fortalecido”, agrega.

Un estudio de 2004 concluyó que los hombres tenían más glóbulos blancos 45 minutos después de tener un orgasmo en solitario.

Según un artículo publicado en Sexual and Relationship Therapy, los hombres que se masturban tienen un mejor funcionamiento del sistema inmune. “En los hombres, el hecho de que la vía seminal y los conductos eyaculadores circulen el semen hacia afuera, evita que se puedan producir infecciones de bacterias oportunistas exteriores. Hay estudios que demuestran que individuos que experimentan mayor número de orgasmos generan un mayor nivel de inmunoglobina A (IgA), que es un anticuerpo”, le contó a la BBC, Mariano Rosselló Gaya, andrólogo y experto en medicina sexual del Instituto Médico Rosselló Asimismo, una investigación del Cancer Epidemiology Centre de Melbourne, Australia, indicó que los hombres entre los 20 y 50 años que se masturban más de cinco veces a la semana tienen menos posibilidades de desarrollar un cáncer.

Algunos estudios también indican que en mujeres, esta actividad previene la endometriosis, una enfermedad urinaria que puede provocar infertilidad femenina.

También se habla de prevención de infecciones, pues la actividad contribuye a que se abra el cuello uterino y libere mucosidad y fluidos cervicales.

5- Mejora el estado de ánimo
La masturbación libera una gran cantidad de sustancias neuroquímicas que producen bienestar, como la dopamina y la oxitocina, que elevan el espíritu, aumenta la satisfacción y activan los circuitos de recompensa del cerebro. «Un orgasmo es la mayor explosión no farmacológica de dopamina disponible», explica Brame.

6- Ayuda a conciliar el sueño, y lo mejora
Hay muchas vías para darle solución al insomnio, pero al parecer una agradable, segura y natural es la de masturbarse, particularmente para los hombres. Tener un orgasmo libera sustancias químicas como prolactina, serotonina y oxitocina en el cerebro, todas las cuales se han relacionado con sentimientos de felicidad y relajación.

Según Rosselló Gaya, “tras el orgasmo se liberan toda una serie de endorfinas, hormonas, catecolaminas y citoquinas que hacen que actúan como relajantes químicos que inducen el sueño. El consejo francés de investigación médica público un trabajo en este sentido el año pasado y otros autores lo han podido constatar y publicar”.

La eyaculación puede provocar sueño debido al incremento de la hormona de la prolactina y a la baja de la dopamina, lo que explica la somnolencia que se produce luego del orgasmo.

7- Aumenta la esperanza de vida
De acuerdo con un estudio galés de 1000 hombres en el transcurso de 20 años, los hombres que tenían dos o más orgasmos por semana vivieron más tiempo que los hombres que tenían menos de ese número de orgasmos por mes.

8- Mejorar la piel
El orgasmo causa un mayor flujo de sangre a la piel, lo que hace que los vasos sanguíneos se abran. La oxitocina que se libera con el orgasmo puede reducir la inflamación, haciendo que los granos y las erupciones se noten menos.

9- Ayuda con los dolores menstruales
La masturbación puede aliviar dolores, especialmente aquellos relacionados con los malestares menstruales y otros síntomas ginecológicos. Masturbarse durante la menstruación tiene el efecto de prevenir y mitigar la inflamación y aminorar las molestias en general de este periodo.

“Todas las sustancias químicas que se ven involucradas en la cascada que se produce en el torrente circulatorio al tener un orgasmo actúan de manera analgésica contra los dolores premenstruales”, explicó Rosselló, y continuó: “Igualmente se produce una desinflamación de la zona genital debido a la liberación de las mismas que hace que la presión que provoca los dolores disminuya y por ello lo hagan también las molestias”.

10 – Mejora las relaciones de la pareja
Un mito muy extendido plantea que la masturbación arruina la relación sexual con la pareja. Según expertos, esto es absolutamente falso. De hecho, es lo contrario. Masturbarse favorece un buen sexo, ya que al hacerlo la persona aprende mucho sobre su cuerpo, sus reacciones, sus estímulos sexuales, haciendo que el coito sea mucho más placentero.

Pero no sólo eso, “en general, la actividad sexual y la intimidad en la pareja debe cultivarse. Tener buenos orgasmos afianza la relación y por tanto la convivencia familiar”, concluyó Rosselló.

Fuente: MensHealth y Clarín

¿Qué es Onlyfans y cómo se gana dinero?

OnlyFans es una plataforma que se pensó para que los fans de cantantes y personalidades famosas pudieran tener encuentros muy privados con aquellos artistas y famosos a los que admiran a cambio de una recompensa económica. Sin embargo, la realidad es que su uso ha ido virando hacia otro tipo de contenidos, tendiendo hacia encuentros de tipo sexual a través del ordenador con famosas estrellas del porno o simplemente con usuarios anónimos que quieren ganarse un dinero extra con sus intervenciones y que en Onlyfans encuentran su público.

Durante el confinamiento por el COVID-19 su uso y popularidad se han incrementado considerablemente y se ha convertido en una herramienta muy interesante para ganar dinero siendo creador. Pero… ¿cómo funciona su sistema de pagos? Vamos a desgranarlo.

Hay que tener en cuenta en primer lugar que, según la política de uso de OnlyFans, la compañía se va a quedar con el 20% de lo generado por el artista con el objeto de cubrir gastos de procesamiento de pagos, alojamiento web y costos asociados a la ejecución de la plataforma. El 80% restante es para el creador del contenido. Existen diversas formas de generar contenido:

Por suscripciones

Se trata de una cuota mensual que el creador fija para que los interesados en ver su contenido paguen por ello. OnlyFans establece un coste mínimo de suscripción de 4,99 dólares al mes, pero los usuarios lo pueden subir a su antojo. La cantidad de suscriptores que permite la plataforma es ilimitada, pero OnlyFans se queda con un importe fijo de 49,99 dólares al mes por tener abierta la suscripción.

Por promociones

Los creadores pueden ofrecer diferentes descuentos para aquellos usuarios que decidan suscribirse por varios meses. Pagan en el momento tres, cuatro o cinco meses de suscripción… y a cambio el coste total recibe un porcentaje de descuento.

Propinas

Los usuarios pueden mostrar fotos, videos o conversaciones privadas a los usuarios y recibir «propinas» por parte de los usuarios. En OnlyFans la cantidad mínima por la que se puede dar una propina es de 5 dólares, pero no hay máximo. Tampoco se limita la cantidad de propinas que un usuario pueda recibir al mes.

Sistema de referidos

OnlyFans premia a los creadores que recomendaron la plataforma a otros amigos con un 5% de sus ingresos. Para ello, las personas a las que recomendaron el servicio deben registrarse en la web utilizando la URL de referencia del creador.

¿Cómo calcular las ganancias en OnlyFans?

Para entender cuánto gana de media un creador en OnlyFans debes tener en cuenta, en primer lugar, la cantidad de suscriptores que posee y, por otra parte la cuota de suscripción que ha fijado al mes. Ahí es fácil multiplicar para establecer un valor.

Por otra parte habría que añadir el valor que acepta por concepto de propinas y cuántas personas han pagado a lo largo del mes. Hagamos una suposición: un usuario tiene 1.000 suscriptores y cobra 20 dólares por suscripción mensual. Además, acepta propinas de 6 dólares y 300 personas han recompensado sus servicios. Esto daría un total de 200.000 dólares de ingresos.

De este total, OnlyFans se lleva el 20%, lo que serían 40.000 dólares. Es decir, el usuario, por un mes de «trabajo», se estaría llevando 160.000 dólares.

Obviamente este cálculo es orientativo. De todas maneras, en OnlyFans existe una calculadora virtual que permite obtener la cantidad de ingresos aproximada con mayor facilidad a quienes desean generar dinero con la plataforma con sólo introducir el número de seguidores en redes sociales y el precio de suscripción mensual.

¿Te animas a abrir una cuenta?

8 Trucos para durar más en la cama

Muchas son las parejas que quieren disfrutar de más minutos en la cama. Pero antes de pensar en que puedas tener algún problema, piensa que la duración media del coito en un hombre sano es de 3 a 7 minutos. ¿Más tranquilo? Aún así, disfrutar de más minutos de coito es posible, con entrenamiento y con algunas ayudas y técnicas muy sencillas. Presta atención y, escoge alguna opción o combínalas y alcanzarás fácilmente ese intervalo tan deseado por todas las parejas, de entre 7 y 13 minutos. Nos lo agradecerás!

Anillos para el pene:

Cada vez más parejas se suman a este sencillo pero práctico truco. Poniendo un anillo en tu pene se dura más. se mantiene la sangre en el eje, así se aumenta  la sensación de opresión y de congestión, provocando  por un lado una erección mucho más potente y un retraso del orgasmo masculino.

Si además quieres estimular el clítoris de tu pareja, opta por los anillos para el pene vibradores, que harán delicias en cada vaivén. Por si todos estos beneficios no fueran suficientes, aumentará la sensibilidad de tu pene y disfrutarás mucho más de tus relaciones.

¿Cómo se coloca el anillo? El anillo se coloca con un poco de lubricante en la base del pene, será mucho más cómodo si la zona esta algo depilada, para que no se enrede con el vello púbico.

Recuerda no llevarlo puesto más de 30 minutos para evitar cualquier lesión en el pene.

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Practica para durar más en la cama!

Masturbarse a menudo es otro de los trucos sencillos con los que alargarás tu tiempo de carrera. Es importante centrarse en las sensaciones que nos van embargando y como va aumentando la excitación.

Con la adecuada práctica, aprenderás cómo funciona tu curva de excitabilidad e intuitivamente sabrás cómo hacer las pausas o desarrollarás técnicas propias para retrasarlo (pensar en algo nada excitante, hacer cálculos mentales, etc..).

No dudes en usar un minutero y en ir anotando tus tiempos, verás cómo es más fácil de lo que parece. Aún así, las sensaciones al masturbarse no son tan intensas como en vivo, por lo que si realmente quieres entrenarte usa ayudas externas realísticas.

Te ayudaran muchos los masturbadores masculinos ya que recrean de una manera exageradamente fiel una vagina femenina.

Los hay de diferentes texturas y calidades para crear una sensación más o menos realística, pero la gama más básica ya será una estimulación mucho más completa que tu propia mano.

Masaje de próstata:

Puedes tener dudas al respecto, pero los últimos estudios avalan grandes beneficios del masaje en esta zona, conocido como punto P del hombre. En general, hablamos de una eyaculación mucho más controlada y una erección más fuerte y duradera.

Por lo tanto, una idea para los más atrevidos es incluir este tipo de estimulación en sus relaciones sexuales. Hay muchos juguetes que estimulan este punto P si no se tiene la práctica para hacerlo manualmente.

Retardantes:

Hay muchos productos que van dirigidos a disminuir la sensibilidad del pene, generan un leve entumecimiento gracias a sustancias ligeramente anestésicas que permite una erección más larga.

Son efectivos pero tienen el inconveniente de que disminuye el placer del hombre, pero no el de su pareja. Encontrarás diferentes productos con sustancias como por ejemplo la lidocaína.

Así, puedes optar por condones retardantes, cremas, lubricantes o sprays que logran este mismo efecto. Aplícalo antes del coito y en pocos minutos notarás el efecto de los productos retardantes de la eyaculación.

Si quieres conseguir alargar la erección pero sin usar sustancias con  anestesia, puedes lograr un efecto similar usando condones más gruesos, que al restar sensibilidad consiguen el objetivo también. O que te aprieten un poquito en la base del pene.

Ojo a lo que comes:

Se ha comprobado que aquellos hombres con dieta más rica en proteína animal tienen menos resistencia en la cama que aquellos vegetarianos o que en su dieta no abusan tanto de la carne y de alimentos grasos.

Apuesta por alimentos más verdes así tu silueta y tu resistencia en la cama mejoraran. Además optar por el vino en los preliminares ayuda a relajarse y a crear un clima necesario para una relación sexual más larga.

Entrena tu suelo pélvico con ejercicios:

Tal como lo lees. Estos ejercicios también son muy  beneficiosos para los hombres, ya que ayuda a tener un mayor control muscular.

Son tan efectivos que con solo unas semanas de entrenamiento sus resultados a la hora de controlar la eyaculación ya son patentes.

Se basa en hacer un ejercicio diario para tener un buen control sobre los músculos llamados músculos pubcoccígeos (PC) que controlan el flujo de la orina, el movimiento del líquido seminal  y la erección de tu pene.

Para controlar fácilmente estos músculos debes jugar en el momento de orinar, intentado detener la orina, proseguir y volver a detener.

Es la misma fuerza o presión que tendrás que hacer para controlar la salida del semen. Las dos primeras semanas de ejercicio sigue el siguiente plan: Durante cinco minutos al dia, haz diferentes series.

En cada serie, contrae estos músculos de 5 a 10 segundos y después relaja. Tras estas dos semanas ya notarás los cambios. A entrenar!!

Aumenta los preliminares

No sólo el cuerpo femenino se beneficia de unos preliminares más largos, también el masculino.

Cuanto más relajado este el hombre y la experiencia sexual sea más distendida mayor probabilidad de que el coito se alargue. Por lo tanto, a disfrutar de este juego previo.

Para conseguirlo hay muchos juegos que podéis introducir en vuestra rutina sexual, ya que además contra más rica y novedosa sea la experiencia sexual mayor expectativa crea y no se está tan centrado en el orgasmo.

Técnica in situ:

Si con todo ello, el orgasmo amenaza demasiado pronto, una técnica distractora y efectiva es apretar el pene con firmeza en el mismo momento que percibamos que ya viene.

Tras una pausa, baja la tensión sexual por lo que se restablece el nivel de excitación anterior, pudiendo alargar unos pocos minutos más.

Para conseguirlo, basta con que presiones firmemente con el pulgar y el índice sobre la base del pene durante 30 segundos. Otra técnica insitu es la de parar cuando ves que estás a punto de alcanzarlo.

Centrando tu  mente en algo que no te provoque ninguna excitación. Y si aún así no consigues durar mas en la cama, te recomendamos encarecidamente el uso de vibradores para que tu pareja también culmine.

Avisamos! Es adictivo! A por ello!

Ventajas y desventajas de contar tus fetiches

A lo largo de su vida profesional los sexólogos se han encontrado en numerosas ocasiones con cuestiones como «No sé si debería decirle a mi pareja que tengo un fetiche» o el clásico «¿cómo se lo cuento?».

Chicos que practican crossdressing, amantes del látex, fetichistas de pies o de ombligos… La mayoría se plantean alguna vez si compartir su fetiche con su pareja.

¿Debería decirle a mi pareja que tengo un fetiche?

Muchas de estas personas, generalmente hombres, me hablan de sus dificultades a la hora de establecer relaciones debido a su fetichismo, su temor a que sea descubierto, el miedo a no ser comprendido, a que su pareja acabe con la relación…

Además, a menudo se sienten mal si no lo cuentan ya que ocultarlo, llevarlo totalmente en secreto genera sentimientos de angustia.

Entonces ¿debe o no contarse? ¿Cómo lo cuento?

El miedo a iniciar una relación

Aún hoy en día existen muchas falsas creencias en relación con los fetichismos. Actualmente, conocidos como parafilias, son los que un día se llamaron perversiones y desviaciones sexuales y se incluyeron en manuales de diagnóstico, lo que convirtió en «enfermos» a quienes simplemente se salían de lo que se consideraba la norma.

Fruto de esa tradición erótico-normativa es la expresión en relación con sentirse como «un bicho raro», una de las afirmaciones que más veces se ha oído por parte de estas personas. Y, sobre todo, el temor a ser etiquetados por otros como bichos raros y ser rechazados por ello. De ahí, su dificultad para establecer relaciones íntimas con otras personas y llevar adelante una relación de pareja. Siempre surge el miedo a que la otra persona descubra tu fetiche y te deje.

A veces, como paso previo a la búsqueda de una relación, es necesario acudir a un psicólogo/sexólogo que ayude a poner en orden las emociones en relación con el fetiche. Asumirlo, entenderse, no avergonzarse de ello, normalizarlo y, sobre todo, hablar con alguien sobre ello. El simple gesto de poder liberarse de ese secreto, que a menudo se lleva en la más absoluta soledad, ya supone un alivio. De esta manera, siempre será más fácil poder relacionarse con otras personas y buscar el tipo de intimidad que se desea.

Los pros y los contras de contar tus fetiches

Quienes me preguntan sobre si deben contárselo a su pareja siempre reciben la misma respuesta por mi parte: eso es tú decisión. Nadie más puede dar una respuesta correcta o incorrecta, lo único que es correcto es lo que tú decidas.

Igual que ocurre con las fantasías sexuales, nadie debe sentirse obligado a hablar de algo tan íntimo como sus fetiches. Son algo muy personal que podemos decidir compartir o no con otra persona, aunque debemos tener en cuenta los efectos de contarlos.

Hacerlo o no hacerlo tiene sus pros y sus contras y cada uno debe ponerlo sobre la balanza.

Por un lado, hablar de ello con la pareja puede suponer una liberación y ofrece la oportunidad a la otra persona de compartir y disfrutar juntos de ese fetiche en las relaciones sexuales. Ambas cosas son importantes y necesarias para estar a gusto en una relación. Sin embargo, contarlo también puede tener como resultado que la pareja no lo entienda (o no lo respete) y decida terminar la relación. Si bien, a veces, es mejor esto último que estar con alguien que no respeta nuestros gustos.

Por otro lado, no contárselo a la pareja implica el riesgo a ser descubierto, si esas prácticas se llevasen en secreto (como sucede a menudo) y el estrés diario que eso supone.

También es necesario ver el grado en el que afecta ese fetiche a la vida erótica de la persona: si es algo que resulta sumamente importante compartir o es más una fantasía que únicamente se disfruta con la masturbación y no hay necesidad de contárselo a nadie.

¿Cómo contarle a tu pareja que tienes un fetiche?

No existen fórmulas perfectas que funcionen para todo el mundo. Quien conoce a su pareja debería saber cuál es el mejor modo de hablar con ella sobre este tema. Sin embargo, a continuación, planteo algunos consejos para tener en cuenta a la hora de contarlo:

  • Habla de ello de manera gradual, tanteando el terreno de forma que puedas saber si tu pareja está abierta a este tema. Evita soltarlo de golpe y sopesa cuál sería el momento más oportuno.
  • Ofrece información, artículos, documentales, todo aquello que enfoque el tema desde un punto de vista científico y humano, que ayude a la otra persona a entenderlo mejor.
  • Enfoca el fetichismo desde una visión positiva, como una oportunidad para salir de la erótica tradicional e incluir nuevas prácticas que puedan resultar satisfactorias y placenteras. Si consigues transmitir esta óptica a tu pareja, el fetiche no tiene porqué ser un problema en la relación, sino que puede suponer un extra a los momentos de intimidad.
  • Y, por último, siempre existe el recurso de acudir a terapia de pareja. El profesional adecuado podrá ayudar y orientar en este proceso, ofreciendo herramientas para que la pareja pueda incluir o no el fetiche dentro de sus relaciones sexuales, de manera que ambos os sintáis bien al respecto.

 

5 ideas para unas Navidades perversas

Mucha gente rebatiría la sensualidad de la Navidad con argumentos tan convincentes como las comidas pesadas y sus consecuentes indigestiones, el estrés de las compras o las clásicas obligaciones familiares, entre otras. Pero también existe un importante número de personas que aprovechan estas fiestas para encender algo más que las luces del árbol, y montan su propio belén con elegantes ataduras y otros instrumentos para imponer dulces castigos.

Si crees que las Navidades pueden ser sensuales, te propongo cinco juegos BDSM, que bien pueden ejecutarse modo vainilla, bien pueden adaptarse con otras complicaciones que surjan… de tu mente perversa.

Recuerda que estas son ideas genéricas de juegos sexuales. Una de las mejores  cosas del role-playing es inventarse escenarios y crear nuevas reglas en pareja.

Conviértete en la Señora Claus

Santa Claus puede que sea un hombre fornido y acostumbrado a las inclemencias del Polo Norte, pero en la alcoba, nos gusta imaginar que la señora Claus es la que pone los puntos sobre las íes.

Hemos publicado excelentes relatos eróticos sobre dominación femenina (FEMDOM) en los que puedes encontrar ideas más avanzadas. Pero si deseas empezar por algo sencillo, piensa en un role-play en el que tu sumiso sea un Papá Noel muy femenino o simplemente adopta un papel de ordeno y mando. Átalo a la cama con esposas de seda o dale látigo, mientras imita a Vixen, su reno más travieso…

¿Camello o dromedario?

Que los reyes magos fueran en camello o dromedario es una polémica en la que no nos interesa entrar. Es más interesante saber si eran reyes o reinas magas…

Una vez que lo decidan, el rey o reina adiestra a su camello o dromedario en un pony play que recomiendo, si consideras que tu pareja y tú, además de mucha confianza, también disfrutan de la mezcla de humor y sexo.

La lista de Reyes

Como continuación del pony play o juego independiente, la lista de Reyes se presta a un resumen en confesión de las travesuras, por las que el sumiso reciba un ligero latigazo o una fugaz tortura con las plumas de un teaser; una por cada travesura. Y, por supuesto, queda a disposición del dominante comprar o no lo que el sumiso pida, aunque supongo que serán, sí o sí, accesorios bondage.

El roscón

Te recomendadoms el Nyotaimori, que es la práctica japonesa que consiste en comer sashimi o sushi servido sobre un cuerpo desnudo. Y también recomendamos que se sirva el plato preferido de la pareja.

Ponle dulce a la recta final de las Navidades convirtiéndote en un roscón de reyes para tu Señor o Señora u ordena a tu sumiso que encuentre el regalo del roscón, en tu cuerpo bañado en nata y adornado con fresas.

Conviértete en el regalo de Navidad

¿Hay mejor regalo de Navidad para un dominante que encontrar a su pareja sumisa desnuda y maniatada con un lazo de regalo?

Bueno, seguro que los hay, pero este, desde luego, es muy apetecible. Eso sí, para aquellas parejas que no tengan experiencia con el bondage, recuerden que las cintas o lazos de regalo más habituales pueden cortar fácilmente la circulación y provocar daños mayores si se prolonga el uso. Mejor, siempre con unas cintas de seda roja…

¡Felices y perversas Navidades!

 

Fuente: LELO.COM

Candy Cane – Relato erótico

La Navidad a solas también puede ser muy dulce.

Las burbujas del Moët & Chandon le bailaban en la cabeza y provocaban chiribitas tras sus ojos maquillados, aunque no brillaban con tanta intensidad como las lentejuelas del traje que vestía.

Adele, cansada y escalfada por el alcohol que había consumido en aquella fiesta de Nochebuena organizada por los Baker, se descalzó los peeptoes y los dejó en el recibidor. Con las medias lamiéndole las piernas bajo la estrecha falda del vestido, se adentró en el salón presidido por el iluminado abeto navideño, junto al piano de cola. Tomó asiento en el sofá y soltó el bolsito de mano sobre la mesita central. En silencio, se quedó mirando la chimenea apagada, fría de fuego. Justin seguía en Alaska e incomunicado a causa de una ventisca, y ella, bien, ella…

Por una de las esquinas del bolsito asomó el bastón de caramelo que Adele se había traído consigo. Sí, ahí estaba, saludándola y refrescando viejos recuerdos navideños que implicaban un Halls negro y la lengua de Justin.

—Quizás… —musitó Adele, estremecida por la remembranza.

Extendió la zurda, sacó el candy cane del bolso y lo observó en un revuelo de pestañas embardunadas de rímel. El año pasado, en la misma fecha pero no a la misma hora, su recién estrenado marido había estado tocando la melodía All I Want for Christmas Is You en el viejo Steinway & Sons mientras saboreaba ese caramelo. Y, poco después, se las apañó para tumbarla a ella sobre la tapa superior del instrumento, separarle los muslos y despojarla de la ropa interior para lengüetearle la vagina. Más allá de la propia Adele, ¿quién podía vanagloriarse de haberse corrido tendida sobre un piano y a golpe de ráfagas mentoladas?

Fuera, en la calle, al otro lado de las ventanas, la noche era extraña. Nevaba, algo harto inusual en el mes de diciembre en Londres, y el frío entelaba el cristal, arañando para combatir al calor que se estaba gestando en el apartamento y que la mujer emitía.

Excitada, Adele se puso en pie y agitó las estrechas caderas mientras se subía la falda del vestido sin soltar el bastón.

«Clic, clic», chistaron los cierres que unían las medias al liguero.

Se bajó el culotte y expuso el peculiar monte de Venus. Peculiar, pues ella había hecho que le rasuraran el vello tono caoba para que imitara la silueta de un árbol de Navidad; todo fuera por hacer la gracia con el esposo que no esperaba que, para entonces, siguiera ausente. Adele se acomodó en el sofá, panza arriba, y con las ondas al agua peinadas en su lustroso cabello nadando sobre el cuero del mueble.

Las bolas colgadas del abeto, como un testigo silencioso, reflejaban con su brillo y en distintos colores lo que acontecía en el sofá…

Adele se llevó el candy cane a los labios y lo relamió; las rayas rojas a lo largo del bastón se fundieron con las blancas al penetrar en la femenina boca en un acto hipnótico, psicodélico. Empleando un solo dedo, retuvo el dulce por el extremo curvo, acogió el bastoncillo sobre la sinhueso y lo rozó contra el palar para sorberlo. El mentol le refrescó las papilas gustativas y las apremió a salivar. Nada disimulados, los tirantes del vestido se le escurrieron por los hombros y permitieron que se entrevieran las sonrosadas sombras de las areolas.

«¡Pop!», prorrumpió el candy cane al romperse el vacío que ejercían los regordetes labios de Adele y el preciado marfil de los dientes.

La mujer, azuzada por el deseo que le achicharraba las meninges, le desgastaba las espuelas y le fundía el vientre, condujo el bastón hasta el nacimiento de los íntimos pliegues y lo paseó por encima del picudo clítoris, casi podría decirse que afilado, dada su erección.

—Señor… —jadeó, tal vez con cierta irreverencia en tales fechas. Jugueteó con el caramelo, paseándolo entre los labios mayores y menores, y tanteó la entrada de su vagina sintiendo los efectos del mentol, que le enfriaba y, a la vez, le calentaba la piel.

Diminutas gotitas de rocío entelaron los cristales de la estancia, escurriéndose, deslizándose por la húmeda y lisa superficie…

Adele se estremeció y se dentelló el labio inferior, mancillándose las paletas de carmín. Creó círculos, presionando un tanto contra la abertura para retirarse a continuación. Entrecerró los ojos e impelió la puntita del candy cane entre sus carnes, para penetrarlas. Instintiva, su vagina apretó y recibió al bastoncillo, empujándolo más y más hacia adentro. Este, en consecuencia y a causa de la humedad, liberó el rico peppermint y se fusionó con el translucido flujo.

El fuego que faltaba en la chimenea se tornó totalmente innecesario en comparación con el que crepitaba en lo más hondo de la fémina que se masturbaba en el sofá.

—Me voy a correr, me voy a correr —gimoteó, anunciándoselo al silencio o, mejor dicho, a un Justin lejano y, sí, también a Mariah Carey en alusión a la dichosa canción. Oh, Adele estaba tan excitada que podría fundir a Frosty The Snowman con solo mirarlo. Trémula, y oyendo cómo sus jugos mojaban el cojín bajo su trasero, se cogió con más rapidez, empujando el caramelo en su interior. Calor, frío, la combinación de ambos estaba consumiéndola desde lo más profundo de sí.

Con asombroso silencio, una llave giró en la cerradura; le siguió el pomo; se abrió la puerta…

Adele lloró el clímax y estalló en un squirt que le nevó los muslos, el liguero, las medias y hasta alguna gotita se le coló en el ombligo. Ladeó la cabeza en el mullido sofá y gimoteó, sacudida por las convulsiones orgásmicas, que tardaron en remitir y la mecieron en la placentera borrachera de endorfinas.

—Vaya… —se oyó decir desde arriba del respaldo.

Ella frunció el ceño y creyó por un segundo que la imaginación le estaba jugando una mala pasada. Le había parecido oír la cavernosa voz de Justin, sazonada de acento tejano. Adele parpadeó, volvió la testa, entornó los ojos y se topó con él, ahí, observándola. Un inesperado regalito navideño a expensas de ser desenvuelto de ropa.

—Feliz Navidad —celebró él, llenándose las fosas nasales del aroma a sexo y a candy cane.