Ventajas y desventajas de contar tus fetiches

A lo largo de su vida profesional los sexólogos se han encontrado en numerosas ocasiones con cuestiones como «No sé si debería decirle a mi pareja que tengo un fetiche» o el clásico «¿cómo se lo cuento?».

Chicos que practican crossdressing, amantes del látex, fetichistas de pies o de ombligos… La mayoría se plantean alguna vez si compartir su fetiche con su pareja.

¿Debería decirle a mi pareja que tengo un fetiche?

Muchas de estas personas, generalmente hombres, me hablan de sus dificultades a la hora de establecer relaciones debido a su fetichismo, su temor a que sea descubierto, el miedo a no ser comprendido, a que su pareja acabe con la relación…

Además, a menudo se sienten mal si no lo cuentan ya que ocultarlo, llevarlo totalmente en secreto genera sentimientos de angustia.

Entonces ¿debe o no contarse? ¿Cómo lo cuento?

El miedo a iniciar una relación

Aún hoy en día existen muchas falsas creencias en relación con los fetichismos. Actualmente, conocidos como parafilias, son los que un día se llamaron perversiones y desviaciones sexuales y se incluyeron en manuales de diagnóstico, lo que convirtió en «enfermos» a quienes simplemente se salían de lo que se consideraba la norma.

Fruto de esa tradición erótico-normativa es la expresión en relación con sentirse como «un bicho raro», una de las afirmaciones que más veces se ha oído por parte de estas personas. Y, sobre todo, el temor a ser etiquetados por otros como bichos raros y ser rechazados por ello. De ahí, su dificultad para establecer relaciones íntimas con otras personas y llevar adelante una relación de pareja. Siempre surge el miedo a que la otra persona descubra tu fetiche y te deje.

A veces, como paso previo a la búsqueda de una relación, es necesario acudir a un psicólogo/sexólogo que ayude a poner en orden las emociones en relación con el fetiche. Asumirlo, entenderse, no avergonzarse de ello, normalizarlo y, sobre todo, hablar con alguien sobre ello. El simple gesto de poder liberarse de ese secreto, que a menudo se lleva en la más absoluta soledad, ya supone un alivio. De esta manera, siempre será más fácil poder relacionarse con otras personas y buscar el tipo de intimidad que se desea.

Los pros y los contras de contar tus fetiches

Quienes me preguntan sobre si deben contárselo a su pareja siempre reciben la misma respuesta por mi parte: eso es tú decisión. Nadie más puede dar una respuesta correcta o incorrecta, lo único que es correcto es lo que tú decidas.

Igual que ocurre con las fantasías sexuales, nadie debe sentirse obligado a hablar de algo tan íntimo como sus fetiches. Son algo muy personal que podemos decidir compartir o no con otra persona, aunque debemos tener en cuenta los efectos de contarlos.

Hacerlo o no hacerlo tiene sus pros y sus contras y cada uno debe ponerlo sobre la balanza.

Por un lado, hablar de ello con la pareja puede suponer una liberación y ofrece la oportunidad a la otra persona de compartir y disfrutar juntos de ese fetiche en las relaciones sexuales. Ambas cosas son importantes y necesarias para estar a gusto en una relación. Sin embargo, contarlo también puede tener como resultado que la pareja no lo entienda (o no lo respete) y decida terminar la relación. Si bien, a veces, es mejor esto último que estar con alguien que no respeta nuestros gustos.

Por otro lado, no contárselo a la pareja implica el riesgo a ser descubierto, si esas prácticas se llevasen en secreto (como sucede a menudo) y el estrés diario que eso supone.

También es necesario ver el grado en el que afecta ese fetiche a la vida erótica de la persona: si es algo que resulta sumamente importante compartir o es más una fantasía que únicamente se disfruta con la masturbación y no hay necesidad de contárselo a nadie.

¿Cómo contarle a tu pareja que tienes un fetiche?

No existen fórmulas perfectas que funcionen para todo el mundo. Quien conoce a su pareja debería saber cuál es el mejor modo de hablar con ella sobre este tema. Sin embargo, a continuación, planteo algunos consejos para tener en cuenta a la hora de contarlo:

  • Habla de ello de manera gradual, tanteando el terreno de forma que puedas saber si tu pareja está abierta a este tema. Evita soltarlo de golpe y sopesa cuál sería el momento más oportuno.
  • Ofrece información, artículos, documentales, todo aquello que enfoque el tema desde un punto de vista científico y humano, que ayude a la otra persona a entenderlo mejor.
  • Enfoca el fetichismo desde una visión positiva, como una oportunidad para salir de la erótica tradicional e incluir nuevas prácticas que puedan resultar satisfactorias y placenteras. Si consigues transmitir esta óptica a tu pareja, el fetiche no tiene porqué ser un problema en la relación, sino que puede suponer un extra a los momentos de intimidad.
  • Y, por último, siempre existe el recurso de acudir a terapia de pareja. El profesional adecuado podrá ayudar y orientar en este proceso, ofreciendo herramientas para que la pareja pueda incluir o no el fetiche dentro de sus relaciones sexuales, de manera que ambos os sintáis bien al respecto.

 

5 ideas para unas Navidades perversas

Mucha gente rebatiría la sensualidad de la Navidad con argumentos tan convincentes como las comidas pesadas y sus consecuentes indigestiones, el estrés de las compras o las clásicas obligaciones familiares, entre otras. Pero también existe un importante número de personas que aprovechan estas fiestas para encender algo más que las luces del árbol, y montan su propio belén con elegantes ataduras y otros instrumentos para imponer dulces castigos.

Si crees que las Navidades pueden ser sensuales, te propongo cinco juegos BDSM, que bien pueden ejecutarse modo vainilla, bien pueden adaptarse con otras complicaciones que surjan… de tu mente perversa.

Recuerda que estas son ideas genéricas de juegos sexuales. Una de las mejores  cosas del role-playing es inventarse escenarios y crear nuevas reglas en pareja.

Conviértete en la Señora Claus

Santa Claus puede que sea un hombre fornido y acostumbrado a las inclemencias del Polo Norte, pero en la alcoba, nos gusta imaginar que la señora Claus es la que pone los puntos sobre las íes.

Hemos publicado excelentes relatos eróticos sobre dominación femenina (FEMDOM) en los que puedes encontrar ideas más avanzadas. Pero si deseas empezar por algo sencillo, piensa en un role-play en el que tu sumiso sea un Papá Noel muy femenino o simplemente adopta un papel de ordeno y mando. Átalo a la cama con esposas de seda o dale látigo, mientras imita a Vixen, su reno más travieso…

¿Camello o dromedario?

Que los reyes magos fueran en camello o dromedario es una polémica en la que no nos interesa entrar. Es más interesante saber si eran reyes o reinas magas…

Una vez que lo decidan, el rey o reina adiestra a su camello o dromedario en un pony play que recomiendo, si consideras que tu pareja y tú, además de mucha confianza, también disfrutan de la mezcla de humor y sexo.

La lista de Reyes

Como continuación del pony play o juego independiente, la lista de Reyes se presta a un resumen en confesión de las travesuras, por las que el sumiso reciba un ligero latigazo o una fugaz tortura con las plumas de un teaser; una por cada travesura. Y, por supuesto, queda a disposición del dominante comprar o no lo que el sumiso pida, aunque supongo que serán, sí o sí, accesorios bondage.

El roscón

Te recomendadoms el Nyotaimori, que es la práctica japonesa que consiste en comer sashimi o sushi servido sobre un cuerpo desnudo. Y también recomendamos que se sirva el plato preferido de la pareja.

Ponle dulce a la recta final de las Navidades convirtiéndote en un roscón de reyes para tu Señor o Señora u ordena a tu sumiso que encuentre el regalo del roscón, en tu cuerpo bañado en nata y adornado con fresas.

Conviértete en el regalo de Navidad

¿Hay mejor regalo de Navidad para un dominante que encontrar a su pareja sumisa desnuda y maniatada con un lazo de regalo?

Bueno, seguro que los hay, pero este, desde luego, es muy apetecible. Eso sí, para aquellas parejas que no tengan experiencia con el bondage, recuerden que las cintas o lazos de regalo más habituales pueden cortar fácilmente la circulación y provocar daños mayores si se prolonga el uso. Mejor, siempre con unas cintas de seda roja…

¡Felices y perversas Navidades!

 

Fuente: LELO.COM

Candy Cane – Relato erótico

La Navidad a solas también puede ser muy dulce.

Las burbujas del Moët & Chandon le bailaban en la cabeza y provocaban chiribitas tras sus ojos maquillados, aunque no brillaban con tanta intensidad como las lentejuelas del traje que vestía.

Adele, cansada y escalfada por el alcohol que había consumido en aquella fiesta de Nochebuena organizada por los Baker, se descalzó los peeptoes y los dejó en el recibidor. Con las medias lamiéndole las piernas bajo la estrecha falda del vestido, se adentró en el salón presidido por el iluminado abeto navideño, junto al piano de cola. Tomó asiento en el sofá y soltó el bolsito de mano sobre la mesita central. En silencio, se quedó mirando la chimenea apagada, fría de fuego. Justin seguía en Alaska e incomunicado a causa de una ventisca, y ella, bien, ella…

Por una de las esquinas del bolsito asomó el bastón de caramelo que Adele se había traído consigo. Sí, ahí estaba, saludándola y refrescando viejos recuerdos navideños que implicaban un Halls negro y la lengua de Justin.

—Quizás… —musitó Adele, estremecida por la remembranza.

Extendió la zurda, sacó el candy cane del bolso y lo observó en un revuelo de pestañas embardunadas de rímel. El año pasado, en la misma fecha pero no a la misma hora, su recién estrenado marido había estado tocando la melodía All I Want for Christmas Is You en el viejo Steinway & Sons mientras saboreaba ese caramelo. Y, poco después, se las apañó para tumbarla a ella sobre la tapa superior del instrumento, separarle los muslos y despojarla de la ropa interior para lengüetearle la vagina. Más allá de la propia Adele, ¿quién podía vanagloriarse de haberse corrido tendida sobre un piano y a golpe de ráfagas mentoladas?

Fuera, en la calle, al otro lado de las ventanas, la noche era extraña. Nevaba, algo harto inusual en el mes de diciembre en Londres, y el frío entelaba el cristal, arañando para combatir al calor que se estaba gestando en el apartamento y que la mujer emitía.

Excitada, Adele se puso en pie y agitó las estrechas caderas mientras se subía la falda del vestido sin soltar el bastón.

«Clic, clic», chistaron los cierres que unían las medias al liguero.

Se bajó el culotte y expuso el peculiar monte de Venus. Peculiar, pues ella había hecho que le rasuraran el vello tono caoba para que imitara la silueta de un árbol de Navidad; todo fuera por hacer la gracia con el esposo que no esperaba que, para entonces, siguiera ausente. Adele se acomodó en el sofá, panza arriba, y con las ondas al agua peinadas en su lustroso cabello nadando sobre el cuero del mueble.

Las bolas colgadas del abeto, como un testigo silencioso, reflejaban con su brillo y en distintos colores lo que acontecía en el sofá…

Adele se llevó el candy cane a los labios y lo relamió; las rayas rojas a lo largo del bastón se fundieron con las blancas al penetrar en la femenina boca en un acto hipnótico, psicodélico. Empleando un solo dedo, retuvo el dulce por el extremo curvo, acogió el bastoncillo sobre la sinhueso y lo rozó contra el palar para sorberlo. El mentol le refrescó las papilas gustativas y las apremió a salivar. Nada disimulados, los tirantes del vestido se le escurrieron por los hombros y permitieron que se entrevieran las sonrosadas sombras de las areolas.

«¡Pop!», prorrumpió el candy cane al romperse el vacío que ejercían los regordetes labios de Adele y el preciado marfil de los dientes.

La mujer, azuzada por el deseo que le achicharraba las meninges, le desgastaba las espuelas y le fundía el vientre, condujo el bastón hasta el nacimiento de los íntimos pliegues y lo paseó por encima del picudo clítoris, casi podría decirse que afilado, dada su erección.

—Señor… —jadeó, tal vez con cierta irreverencia en tales fechas. Jugueteó con el caramelo, paseándolo entre los labios mayores y menores, y tanteó la entrada de su vagina sintiendo los efectos del mentol, que le enfriaba y, a la vez, le calentaba la piel.

Diminutas gotitas de rocío entelaron los cristales de la estancia, escurriéndose, deslizándose por la húmeda y lisa superficie…

Adele se estremeció y se dentelló el labio inferior, mancillándose las paletas de carmín. Creó círculos, presionando un tanto contra la abertura para retirarse a continuación. Entrecerró los ojos e impelió la puntita del candy cane entre sus carnes, para penetrarlas. Instintiva, su vagina apretó y recibió al bastoncillo, empujándolo más y más hacia adentro. Este, en consecuencia y a causa de la humedad, liberó el rico peppermint y se fusionó con el translucido flujo.

El fuego que faltaba en la chimenea se tornó totalmente innecesario en comparación con el que crepitaba en lo más hondo de la fémina que se masturbaba en el sofá.

—Me voy a correr, me voy a correr —gimoteó, anunciándoselo al silencio o, mejor dicho, a un Justin lejano y, sí, también a Mariah Carey en alusión a la dichosa canción. Oh, Adele estaba tan excitada que podría fundir a Frosty The Snowman con solo mirarlo. Trémula, y oyendo cómo sus jugos mojaban el cojín bajo su trasero, se cogió con más rapidez, empujando el caramelo en su interior. Calor, frío, la combinación de ambos estaba consumiéndola desde lo más profundo de sí.

Con asombroso silencio, una llave giró en la cerradura; le siguió el pomo; se abrió la puerta…

Adele lloró el clímax y estalló en un squirt que le nevó los muslos, el liguero, las medias y hasta alguna gotita se le coló en el ombligo. Ladeó la cabeza en el mullido sofá y gimoteó, sacudida por las convulsiones orgásmicas, que tardaron en remitir y la mecieron en la placentera borrachera de endorfinas.

—Vaya… —se oyó decir desde arriba del respaldo.

Ella frunció el ceño y creyó por un segundo que la imaginación le estaba jugando una mala pasada. Le había parecido oír la cavernosa voz de Justin, sazonada de acento tejano. Adele parpadeó, volvió la testa, entornó los ojos y se topó con él, ahí, observándola. Un inesperado regalito navideño a expensas de ser desenvuelto de ropa.

—Feliz Navidad —celebró él, llenándose las fosas nasales del aroma a sexo y a candy cane.

La palabra de seguridad en el BDSM

Todas las prácticas que se disfrutan en una sesión BDSM son voluntarias, consensuadas, pactadas de antemano y ejercidas durante un tiempo limitado, de un modo concreto y dentro de unos límites fijados. Sin consentimiento, no hay BDSM, sino abuso sexual. Obviamente esta última afirmación es aplicable a cualquier relación sexual, pero cobra una gran importancia en el BDSM porque se realizan juegos que pueden dar lugar a equívocos.

Como parte indisoluble de ese consentimiento se encuentra la palabra de seguridad, pues es la que lo revoca de manera inmediata finalizando la sesión. De ahí su importancia crucial, pues da confianza y permite dejarse llevar, al saber que si estamos alcanzando el límite fijado o nos sentimos mal, podemos parar sin discusión posible. En definitiva: es un NO.

La palabra de seguridad en el BDSM

Establece tus límites

Antes de nada, debes analizar seriamente y con madurez qué es lo que deseas y qué no. ¿Bondage, Spanking, Wax play, privación sensorial…? Cuando lo tengas claro, analiza los límites de la práctica en concreto. ¿Cuál no traspasarías bajo ningún concepto? Sé realista. Una cosa son las fantasías y otra, la realidad. Como principiante debes fijarte unos límites estrictos y bajos. Menos es más. Es mejor quedarte corto que pasarte. A medida que vayas experimentando, podrás ampliarlos ajustándote a la experiencia.

De todos modos, no te sientas presionado para fijar esos límites con precisión matemática, es imposible, porque varían según cada persona y su estado físico, anímico y emocional en un momento determinado. Además, la palabra de seguridad te ayudará a fijar esos límites en cada sesión, pues si sientes que no soportas los que te habías marcado, la detendrá de inmediato.

Requisitos de la palabra de seguridad

Una vez fijados los límites, establece la palabra de seguridad. Tiene que ser clara, sencilla de recordar, que no sea de uso corriente y mucho menos en un contexto sexual. Puede que te parezcan muchos requisitos, pero te aseguro que todos ellos son imprescindibles. ¿Por qué?

Cuando estamos disfrutando del sexo y practicando determinados juegos, expresiones como «Para», «No», «Me estás matando», «No puedo más» son parte del juego, especialmente en el BDSM en el que los amantes han asumido papeles y los están representando; de ahí que no debas elegir «No», «Para», «Detente» o similares.

Por otro lado, el placer, el dolor y la excitación pueden nublar nuestra razón, así que escoger una palabra larga o difícil de recordar no es muy inteligente.

Aun cumpliendo estos requisitos, queda un amplio abanico de posibilidades, pero la más recomendada para principiantes es la del semáforo: «Rojo». Corta, sencilla de recordar por lo visual, no corriente en el contexto sexual y, por lo tanto, fuera de este.

Función de la palabra de seguridad

La palabra de seguridad se utiliza cuando se ha alcanzado o se está a punto de alcanzar el límite físico o psíquico que nos hemos marcado. Funciona, por lo tanto, como un mecanismo de seguridad, pues detiene la sesión de manera inmediata, sin discusiones, excusas, ni cualquier tipo de dilación. Es un NO rotundo.

Eso no implica (y de hecho, es aconsejable) que pasado un tiempo prudencial y siempre después del aftercare por parte del dominante (o del sumiso, en caso de que haya sido el dominante quien la haya empleado), los dos hablen de una manera asertiva sobre lo que ha ocurrido en la sesión para entender mejor al otro y fortalecer la confianza mutua.

La acción de seguridad

La acción de seguridad se emplea cuando no es posible pronunciar la palabra porque estamos amordazados. Generalmente, consiste en tener en la mano algo que haga ruido y no tenga nada que ver con el contexto sexual; por ejemplo, sacudir una campanilla o arrojarla al suelo. En sesiones en las que la persona está atada además de amordazada, la acción suele ser dar patadas o golpes al suelo, pared, etc. un número determinado de veces.

De todos modos, ya que este artículo está dirigido a principiantes, no recomiendo bajo ningún concepto que estés amordazado o atado y mucho menos amordazado y atado a la vez, porque debes tener el control en todo momento. Lo que sí puedes hacer es permitir que te amordacen o aten de un modo simbólico; es decir, que te «ordenen» no hablar, moverte o separar los brazos o las piernas, pero sin recurrir a ataduras ni mordazas.

Señal de emergencia

Hay momentos en los que no podemos pronunciar la palabra de seguridad ni ejecutar la acción. Las más habituales son sentirse culpable por detener la sesión, miedo a defraudar, haber superado el límite pero no ser consciente de ello y estar experimentando el Subspace. No parar la sesión cuando se ha sobrepasado el límite físico o psíquico puede causar daños graves, de ahí que sea de vital importancia fijar una señal de emergencia para detenerla.

La más recomendada es la técnica del doble o triple apretón, que consiste en que el dominante apriete la mano del sumiso una vez y este responda apretando la suya dos o tres veces, según lo pactado de antemano. Por favor, si como dominante adviertes que es posible que tu sumiso se encuentre en alguna de estas situaciones, prueba la señal, y si no responde tal y como habéis acordado, para de inmediato y auxíliale.

No. NO. ¡NO!

Jamás mantengas una relación o sesión BDSM con una persona que presione para no acordar una palabra o acción de seguridad ni una señal de emergencia; que no la respete y se niegue a parar; que pare, pero te haga sentir culpable o te castigue con su silencio. Todos estos comportamientos son abusivos, tóxicos y rozan el maltrato emocional. Si la palabra o acción de seguridad revocan el consentimiento son, por lo tanto, un NO; y si no se respeta, hay abuso o agresión sexual. Punto.

Como explica Felina, profesional de la Psicología Clínica y practicante del BDSM en el especial El lado oscuro del BDSM: Las relaciones destructivas, en una relación de BDSM «ambas partes aceptan realizar algunas prácticas raras porque les gusta y les excita. Hay límites, hay diálogo, hay negociación y hay formas de parar a tiempo, cosas que nunca admite un maltratador».

Resumiendo: la palabra y la acción de seguridad (y señal de emergencia) son cruciales para que una relación BDSM sea saludable porque permiten revocar el consentimiento (y detectar cuándo no se puede revocar), aportan seguridad a las partes y cimentan la confianza entre ellas. Establece tus límites, acuérdalas y, en caso de necesitarlas, utilízalas sin sentirte culpable. Eres el dueño de tu vida. Un No es un NO.

Fuente: LELO.COM

Secretos que los empleados de sex shops quieren que sepas antes de entrar

No, todos no son unos ninfómanos.

Si siempre has querido saber qué piensan sobre sus trabajos o también sus clientes, debes seguir leyendo más abajo, pues todos aquellos que pasan su día vendiendo juguetes sexuales en sex shop tienen muchas cosas que decir. Muchas de ellas van mucho más allá de las risas nerviosas de algunos clientes primerizos…

Para saber qué piensan los que se dedican a este oficio, BuzzFeed conversó con diferentes trabajadores de sex shops en Estados Unidos, y recopilaron muchos secretos que los trabajadores de sex shop quieren que sepas antes de poner un pie en una de sus tiendas. Por favor deberías tenerlo en cuenta…

1. Los sex shops son algo para todos. No sólo para mujeres, gente que es considerada perversa, o cualquier idea preconcebida de las personas que ocupan juguetes sexuales.

De hecho, con el asesoramiento adecuado, son ideales para explorar tu sexualidad y para jugar en pareja.

2. Tampoco existe “algún tipo” de persona que trabajen en él. Los trabajadores de sex shops son personas comunes y corrientes.

3. No importa quién eres o si tienes algún fetiche. Siempre hay alguien que ha pedido lo que quieres antes que tú.

En serio, probablemente ya lo hayamos visto todo…

4. Si hay algo que quieres probar pero no sabes como partir, el personal del sex shop podría orientar tu solicitud.

Por eso es importante confiar en la asesoría, en Tu Secreto Sex Shop estamos capacitados para orientarte en la hora de escoger tu juguete sexual.

5. Los juguetes sexuales no son de “talla única”, así que debes tener claro, lo que más te acomoda.

Así que por favor pregunta cosas específicas como “cuál es el mejor para conseguir una penetración profunda” o “cuál es el mejor vibrador”; podrán ayudarte a encontrar eso que tanto deseas.

Y sin miedo. Estás es el lugar perfecto donde puedes pedir lo que sea necesario para que explores tú sexualidad.

6. El único producto que siempre le recomendarán a todos, es el lubricante.

Por cierto no olvides comprar tu lubricante al terminar de leer este artículo.

7. El personal nunca hará suposiciones acerca de tú sexualidad, género, cuerpo o gustos. Así que debes entrar a la tienda preparado para compartir tus deseos con el vendedor.

Es la única forma en que podrá ayudarte de la mejor forma y tu compra sea la mejor de todas.

8. Los trabajadores de los sex shops no son grupos de ninfomaníacos.

Ni tampoco hacen orgías entre ellos después de salir su jornada laboral.

9. La personas asumen que pueden preguntar y hablar sobre cualquier cosa en un sex shop. Pero todo tiene un límite.

No porque tú compartas tus preferencias, para que ellos te orienten, ellos también tendrán que hacerlo contigo. Recuerda que es sólo su trabajo. Además los juguetes que ellos elijan para su intimidad, pueden ser muy distintos a los que tú quieras.

10. Desafortunadamente, a veces reciben amenazas o son víctimas de acoso…

Esto jamás debería pasar en ninguna parte.

11. A veces los clientes tratan de arrastrarlos a sus fantasías.

Pero solo a veces…

12. Muchos de ellos tienen estudios profesionales acerca de género y sexualidad.

13. Comprar juguetes sexuales en páginas no confiables es bastante peligroso, ya que podría ser usado.

Si solo tienes el tiempo para hacer tu compra online,  asegúrate que sea una tienda de renombre en el rubro. En Tu Secreto Sex Shop tenemos una trayectoria de venta de más de 3 años y adicionalmente somos tienda física, para que realices de forma segura tus compras.

14. Reciben llamadas que son en “tono de broma” todo el tiempo. La mayoría, es de personas gritando como si estuvieran teniendo un orgasmo.

15. Gran parte de los sex shops son lugares seguros y cómodos. Los empleados trabajan mucho para mantener la tienda limpia y acogedora.

De manera que te sientas en un ambiente siempre seguro.

16. Los juguetes sexuales son súper cool y existen muchos con alta tecnología. Si tienes un sueño erótico que piensas que jamás podrás cumplir, puede que exista un objeto que te ayude a conseguirlo. Así que planea una visita a Tu Secreto Sex Shop.

Y recuerda contarnos tu fantasía para poder asesorarte.

17. Muchos sex shops ofrecen clases sobre sexualidad para que aprendas a descubrir tu cuerpo

18. Y no te preocupes. Los juguetes sexuales no reemplazarán a tu pareja sexual. De hecho, hay muchos para que juegues en pareja.

19. Los clientes intentan devolver sus productos todo el tiempo…

Si tuviste un orgasmo con él, ten por seguro que no podrás devolverlo….jamás.

20. Ellos consideran un insulto por parte de las personas, que entren a la tienda, y piensen que todo es una broma.

Acá entran las personas que toman un dildo y se ríen, ven lo que sea, y ríen. Quizás tu risa puede incomodar a otros clientes e incluso a sus empleados.

21. Ya no se ocupa mucho decir: “es para un regalo” o “no es para mi”…

Dejen de mentir. No hay nada malo en esto.

22. Un día normal de un trabajador de un sex shops, es bastante similar a otros lugares de trabajo.

23. Todos los empleados de cualquier sex shop del mundo, siempre van a querer que confíes y entiendas que están en la tienda para orientarte. Con sus consejos  podrás encontrar el producto indicado para disfrutar plenamente  tu sexualidad.

¿Y qué esperas para a Tu Secreto Sex Shop?

 

Fuente: UPSOCL.COM

Sexo anal para principiantes: cómo empezar sin problemas

Si ha querido probar algo nuevo, es probable que haya pensado en el sexo anal antes. No es de extrañar: las mujeres y los hombres pueden experimentar orgasmos y placeres sexuales igualmente intensos. ¿Por qué? Hay una serie de terminaciones nerviosas que hacen que el ano sea muy erógeno. Entonces, ¿a qué debes prestar atención si has decidido probar el sexo anal por primera vez? Aquí damos una descripción general de cómo funciona y hemos reunido algunos consejos para principiantes.

El sexo anal está de moda

Sí, lo leiste bien. Y esta popularidad no es solo, como era de esperar, entre los hombres. Cada vez más mujeres descubren el sexo anal por sí mismas. Esto se refleja en The Journal of Sexual Medicine, que ha publicado estudios en EE. UU. que muestran que alrededor del 40% de las mujeres de 20 a 24 años ya han probado el sexo anal. En 1992, eso era solo el 16%.

Cada vez más personas hablan de orgasmos anales intensos. El ano está rodeado de terminaciones nerviosas, al igual que el clítoris. Además, el punto G femenino se encuentra detrás del recto y para los hombres es la próstata. ¿Así que por qué no intentarlo?

Anal por primera vez: ¡ignora los mitos!

Aquellos que sienten curiosidad por el sexo anal pueden asustarse con los mitos circundantes. ¡Algunos de ellos están muy extendidos! Por eso es importante que el primer paso para un buen sexo anal sea informarse.

Mito #1: El sexo anal duele

Esto no es exactamente cierto. En realidad, solo cuando la pareja (o la mujer que usa un strap-on) actúa descuidadamente, es probable que el dolor se vuelva más probable. Es especialmente importante que, por primera vez, esté de buen humor y tenga mucho cuidado. También es importante utilizar mucho lubricante. Algunos juguetes anales también son útiles. Con los plugs anales, también puede estirar previamente el área.

Mito #2: El sexo anal es sucio

A muchos principiantes en el sexo anal les preocupa la posibilidad de defecar accidentalmente durante el sexo. Y sí, eso siempre puede pasar. Los desechos se almacenan en el recto, pero solo inmediatamente antes de ir al baño. Entonces, si no sientes la necesidad de ir, entonces el sexo anal es higiénicamente seguro.

Sin embargo, si tiene sexo anal y luego comienza a tener sexo vaginal, siempre es una buena idea limpiarse con anticipación. ¿Por qué? De lo contrario, las bacterias intestinales pueden causar infecciones en la vagina, lo que lleva a problemas como la cistitis. Los condones también deben cambiarse entre tener sexo anal y vaginal.

Mito #3: el sexo anal no requiere condones

Si no está en una relación a largo plazo, entonces siempre es recomendable el uso de condones para el sexo anal. ¿Por qué? Para que pueda reducir la posibilidad de infecciones por enfermedades de transmisión sexual.

Mito #4: El ano se puede estirar

Esto se puede responder de inmediato con un claro “¡no!” El esfínter es un músculo fuerte que no se estira, incluso con sexo anal frecuente. Sin embargo, el esfínter puede adaptarse a la presión con el tiempo y comenzar a relajarse más rápido, lo que solo tiene efectos positivos y no debería preocuparte demasiado.

Mito # 5: es solo para hombres gay

Incluso si algunos hombres heterosexuales todavía piensan esto, simplemente no es cierto. El sexo anal puede ser divertido para todos, e incluso se practica comúnmente entre parejas heterosexuales. Hay muchos hombres y mujeres heterosexuales que disfrutan de la estimulación anal tanto como lo haría un hombre gay. Y a menudo hay hombres gay que no disfrutan en absoluto de la penetración anal y prefieren simplemente estar satisfechos oralmente. Básicamente, lo que queremos decir es que ni tu orientación sexual ni tu género deberían impedirte probar el sexo anal si ya sientes curiosidad por él.

Sexo anal para principiantes: los consejos más importantes

El paso más importante del sexo anal: la preparación. Si quieres tener sexo anal con tu pareja, entonces es importante hablar primero entre ellos, especialmente sobre tus deseos y necesidades. Si no sabe las palabras adecuadas, simplemente sienta. Puedes hacer esto solo o con tu pareja. Usa tu dedo y aprende lo que te gusta y lo que no.

Date una ducha rápida

Si ambos están listos y quieren probar el sexo anal juntos, entonces se requiere higiene adicional. Métanse en la ducha juntos y comiencen las cosas. De esta forma evitará cualquier incomodidad y creará un ambiente agradable y confortable. Escuche a su cuerpo y si no siente ninguna presión, todo está bien. Aquellos que prefieran pueden incluso probar las duchas anales, a través de las cuales se limpia suavemente el interior del ano. Sin embargo, puede ser un poco demasiado por primera vez, por ahora, un baño o una ducha suele ser suficiente.

¡Usa lubricante!

Ahora es el momento de estirar el ano suavemente, ya sea con el dedo o con un juguete. El lubricante es una necesidad absoluta. Esto se debe a que, a diferencia de la vagina, el ano no tiene la capacidad de mojarse. Se prefiere el lubricante a base de agua porque es suave para las membranas mucosas y está bien con juguetes y condones de látex.

¿Te sientes bien? Bueno, entonces estás listo para empezar. ¡La máxima prioridad para los principiantes en el sexo anal es tomarse su tiempo! Puede resultar extraño al principio, por lo que es recomendable que la pareja penetre lentamente. Hablen unos con otros y controlen a los demás. También puede cambiarlo de vez en cuando, y masajear la parte externa del ano con los dedos o incluso usar la lengua para estimular y mimar la región sensible.

Estas posiciones sexuales son útiles para probar el sexo anal

La Esfinge: Aquí el compañero pasivo se acomoda tumbado boca abajo, con las piernas ligeramente flexionadas. Esto relaja el ano, por lo que la pareja activa puede acostarse encima y penetrar lentamente.

El ángel encrespado: esta posición agradable e íntima involucra a ambos socios acostados uno al lado del otro como cucharas. El socio activo está detrás y penetra analmente desde aquí. Esta posición también es especialmente buena para el compañero pasivo, ya que puede relajarse fácilmente.

The Ride: las posiciones de conducción clásicas son familiares para la mayoría de las personas y también funcionan para el sexo anal. El compañero pasivo se sienta encima en esta posición. ¿La ventaja? Tienen el control total.

¿Y después de la diversión anal?

Si ambos probaron el sexo anal por primera vez, hablen abiertamente sobre ello. ¿Qué disfrutaste más? ¿Te gustó? ¿Qué le gustaría probar la próxima vez? Además, conviene recordar la higiene. Posteriormente, es ideal limpiar la zona con agua tibia antes de volver a abrazarnos …

El Triángulo

El Triángulo

Esta posición es una variante de la posición de perrito. La mujer se apoya sobre sus rodillas y deja reposar el cuerpo sobre pecho y hombros mientras con sus brazos recubre sus piernas para mantener pegado el abdomen a las piernas.

Él penetra de rodillas sujetando las caderas de su pareja. Sus manos están libres para caricias y azotes. Esta posición brinda un gran placer visual al caballero.

Permite una penetración placentera y él está en control ya que impone el ritmo y profundidad.

La Tecnología Sexual y su Desarrollo en el 2020

La tecnología sexual y los avances modernos está obligando a la industria a adoptar un futuro más inclusivo.

No hace tanto tiempo que la masturbación era un tema muy tabú. De alguna manera, a través de una combinación de discusión abierta, literatura médica, cultura popular y quizás solo sentido común, se ha aceptado como saludable y natural.

El mundo de la tecnología sexual está pasando actualmente por el mismo proceso. Para los juguetes sexuales femeninos, el proceso ha sido mucho más rápido. Para los hombres, todavía queda mucho trabajo por hacer. Una encuesta reciente de 6000 participantes de 12 países, encargada por Womanizer en honor al Día Internacional de la Masturbación Igualitaria, encontró que el 27% de los encuestados encontró más aceptable que las mujeres usen juguetes sexuales. Sin embargo, la aceptación entre la industria tecnológica ha sido aún más lenta que entre los usuarios.

Pero la marea está cambiando y a medida que la tecnología sexual finalmente comienza a madurar, se están rompiendo barreras de décadas.

La debacle del CES y lo que significó para la tecnología sexual

El Consumer Electronics Show es el cenit del calendario tecnológico. Los Glitterati más ingeniosos del planeta descienden a Las Vegas para intentar adivinar qué productos tomarán el mundo por asalto el próximo año.

Esto hace que CES sea un excelente barómetro para el nivel de aceptación de una invención en la corriente principal. Y en el caso de la tecnología sexual, ha sido un viaje lleno de baches, por decir lo menos.

En 2019, por primera vez, un producto de tecnología sexual ganó un premio CES. Sin embargo, poco después de que el premio fuera rescindido y CES dijo que el producto es obsceno. Bastante extraño para una conferencia tecnológica supuestamente progresista.

DiCarlo respondió diciendo: “Estaba consternado, porque no creemos que la salud sexual sea obscena, es sagrada”, “La salud sexual es salud humana”. La posición de DiCarlo, junto con la reacción del público, obligó a CES a aceptar que el público está listo para la tecnología sexual y que ya no debería estar “prohibida”. El premio fue restablecido tímidamente y el mundo tecnológico se vio obligado a tomar nota.

Entonces, en 2020, CES cambió su actitud e invitó a más nuevas empresas de tecnología sexual que nunca a exhibir sus productos de tecnología sexual. Y esta vez, como CES premiada por la mejor tecnología sexual del mercado, mantuvieron sus decisiones.

¿Qué es la tecnología sexual?

Sex tech es un término genérico para cualquier producto que combine tecnología y placer sexual. Esto puede incluir vibradores, consoladores, estimuladores de próstata, pero el término también puede extenderse a la tecnología que lo rodea. Por ejemplo, esto podría incluir una aplicación, tecnología VR o AR utilizada para expandir la experiencia con un producto de tecnología sexual.

¿Por qué es importante la tecnología sexual?

La tecnología sexual puede parecer a primera vista un vehículo poco probable para el cambio. Pero en una inspección más cercana, hay bastantes tendencias importantes que está impulsando:

Obligar a la industria tecnológica a ser más abierta e inclusiva

Como en el caso de Lora DiCarlo en CES, la tecnología sexual está forzando lentamente a un mundo tecnológico dominado por hombres a tener una mente más abierta. Al aceptar que el sexo es parte de un estilo de vida saludable, la tecnología sexual se está integrando más en la industria tecnológica convencional.

Alentar a las mujeres en la tecnología

Muchas de las nuevas empresas emergentes de tecnología sexual fueron fundadas por personas que se identificaron como mujeres. A medida que la tecnología sexual gane más aceptación y estas empresas prosperen, esto inspirará a más mujeres a ingresar al mundo de la tecnología y alentará a más mujeres emprendedoras.

¿Cómo ha cambiado la tecnología sexual nuestras vidas?

La tecnología sexual ha cambiado mucho la sociedad. Los siguientes son solo algunos de los cambios:

Empoderamiento

La tecnología sexual es empoderadora porque permite a todos tener placer sexual. Esto puede ser algo que muchas personas dan por sentado.

También ayuda a romper tabúes

La tecnología sexual por necesidad tiene que abordar temas que por naturaleza son tabú. Esto incluye el placer propio, pero también cada vez más cosas como la disfunción eréctil (DE): muchos hombres pueden sufrir de DE, pero les resultaría difícil hablar de ello. Ahora, los productos como los anillos para el pene portátiles pueden ayudar a muchos hombres a tener erecciones más fuertes. A medida que haya más soluciones disponibles, menos estigmatizadas se volverán estas condiciones.

Está cambiando nuestra opinión sobre el placer sexual

También ha cambiado la forma en que vemos el placer sexual. Antes del advenimiento de la tecnología sexual, el sexo se consideraba en gran medida una actividad de pareja, y la masturbación era solo un sustituto vacío de “lo real”. Hoy en día, algunos de los juguetes del mercado permiten a los usuarios individuales experimentar orgasmos súper intensos sin tener que buscar pareja. Para muchos, la tecnología sexual se ha convertido en una parte normal de su vida sexual, tanto en solitario como en pareja.

¿Cuáles son las últimas tendencias en tecnología sexual?

Como cualquier segmento tecnológico, la tecnología sexual se está desarrollando a un ritmo rápido. Estas son algunas de las principales tendencias para 2020:

1. La tecnología sexual puede curar condiciones médicas reales
Tecnología sexual que tiene como objetivo curar afecciones médicas. Por ejemplo, en CES 2020, una empresa presentó un parche portátil que puede prolongar la eyaculación precoz. Mediante una inteligente estimulación del perineo, los nervios pueden estimularse de tal manera que el dispositivo retrasa la eyaculación.

2. Tecnología sexual inteligente / receptiva
Muchas de las innovaciones en tecnología sexual giran en torno a la tecnología sexual inteligente. Hay juguetes en el mercado que se pueden combinar con aplicaciones sexuales para un control personalizado, como el Chorus de We-Vibe, por ejemplo. Para las parejas en relaciones a larga distancia, esta tecnología de sexo inteligente con control remoto puede mejorar enormemente su vida sexual.

3. Revolución tecnológica del sexo masculino
La discusión sobre los juguetes sexuales masculinos no ha tenido lugar en la corriente principal. Todavía hay algo de vergüenza y estigma asociado al uso de juguetes sexuales masculinos. Pero se están logrando avances y las ventas de juguetes sexuales masculinos se están disparando, y algunos de los más populares incluyen anillos para el pene y masturbadores / caricias.

La última frontera (especialmente para los hombres heterosexuales) es la estimulación de la próstata e incluso esto se está volviendo menos tabú. Regularmente se nos recuerda que los orgasmos del clítoris son mucho más fuertes que las eyaculaciones masculinas. Sin embargo, lo que no se nos dice es que un orgasmo prostático es increíblemente intenso y algo de lo que todos somos capaces. Los estimuladores de próstata como el Vector de WeVibe hacen que este santo grial de los orgasmos masculinos esté al alcance de la mano.

4. Adiciones de VR / AR
Los fanáticos de Black Mirror ya estarán pensando en el episodio Striking Vipers, donde los personajes ingresan a un juego con un auricular AR, y las cosas toman un giro sexual. Pero las empresas de tecnología sexual ya están avanzando hacia la conexión de sus juguetes y productos con la realidad virtual y la realidad aumentada. Esta incursión en el mundo del sexo virtual va a continuar.

La tecnología sexual está en camino a la corriente principal

Si CES es algo por lo que pasar, entonces los fondos de capital riesgo y los inversionistas ángeles están reconociendo que no pueden ignorar la creciente ola de tecnología sexual. Es hora de que todos, incluidos los hombres, adopten esta tecnología que mejora el placer. ¡Hagamos de 2020 el año de la revolución de la tecnología sexual masculina!

El Hambre – Relato Erótico

El Hambre

Levantó la cabeza del plato y me miró a través de sus gafas. Duró poco la imagen de su barbilla pringosa salteada de trocitos de marisco, pero lo suficiente como para recordarme que unas horas antes el plato había sido yo. Y que me había engullido con la misma falta de finura y decoro. Unas horas antes se había amorrado a mi coño con la disculpa aceptada de un «no puedo parar de comerte, me vuelve loco tu sabor».

Saúl había desmembrado gambas y langostinos con la punta de los dedos. Cualquier objeto perdía entre sus manos las dimensiones que me resultaban familiares, para pasar a ser minucias endebles e insignificantes, objetos casi todos caducos y de mucho menos valor. Saúl transmitía ansias de vida y eso convertía en nimias fruslerías todo aquello que no fuera unas botas de montaña, una lija, verdura del mercado y un rotulador. Así le resumía cuando le oía y miraba atentamente intentando formular el esbozo de quién era este Saúl de vocabulario quijotesco y piernas de gladiador.

No sabía quién era cuando me vertió una lamida de lengua fresca sobre el clítoris como el despertar de un rayo de sol en plena cara. Me desveló su cabeza abriéndose hueco entre las piernas para hocicarse allí, en mi vulva adormilada y allí, allí mismo comenzó a gemir.

Saúl gemía cuando yo movía la cadera en la búsqueda de mejores placeres. Me frotaba contra su boca y él la abría aún más, espirando un vaho caliente que templaba el frío propio del amanecer. Encajé a Saúl en mi coño somnoliento retirándole el pelo de la cara y agarrándole la cabeza con las dos manos. Empujé a Saúl hacia mí para animarle a bucear más profundo, a tener más hambre, a comer con más ahínco.

No sabía quién era cuando le agarré las manos que me acariciaban el vientre y respondió apretando fuerte las mías. Ni cuando me aferré a sus brazos para sostenerme a ras de suelo y él los tensó para decirme, sin cesar de desayunarme sobre el futón, «te siento, sujétate fuerte, no te voy a dejar caer».

Me zampó así, de buena mañana, durante todos los minutos que pude y quiso para embeberse de y en mí, para poder adivinar también él quién era la mujer que plañía al penetrarla despacio en su cama.  Quién era esa que brincaba con espasmos sobre él y que le mojó el vientre una vez, otra vez, más otra y una más con sacudidas de santera agitada.

Batía la lengua en la búsqueda de mis suspiros y se quedaba ahí, a la orden de mis gemidos, volteos de cabeza y tensión muscular. Me chupaba amasándome los labios con los suyos y sacaba fugaz la lengua para dejar un rastro de saliva caliente desde atrás. Así me besaba el culo y lo dejaba mojado, listo para una follada descomunal. Movía Saúl su cabeza al ritmo de mi cintura, sin despegarse de ella por mucho que las ondas violentas de mi cuerpo encrespado lo intentaran y acariciaba la cara interna de mis muslos, apretándolos con ternura para intentar aminorar mi ritmo e intensidad.

No me corrí en la boca de Saúl en ninguna de las tres comidas con las que me deleitó esa mañana. No sabía quién era y mis orgasmos no afloran ante tanto estímulo nuevo y placer bestial. Me corría ahora, mientras le miro limpiarse la cara, llenarme de nuevo la copa de vino y buscando qué otro bicho marino del plato devorar. No sabíamos quiénes éramos Saúl y yo cuando seguimos follamos de postre y siesta, de merienda y de cena, de víspera, noche y madrugada hasta el nuevo rayo de sol que no me despertó ni me dio en plena cara… Porque lo hizo una lamida de lengua fresca sobre el clítoris, me desveló su cabeza abriéndose hueco  entre las piernas para hocicarse allí, en mi vulva adormilada y allí, allí mismo comenzó a gemir.  Saúl gemía cuando yo movía la cadera en busca de mejores placeres. Me frotaba contra su boca y él…, espirando un vaho caliente que… Encajé a Saúl en mi coño somnoliento retirándole el pelo… y agarrándole con… para animarle a bucear… hambre…ahínco… No sabía quién era cuando… ni cuando… sin cesar de desayunarme en el futón.

Fuente: LELO.COM

¿Qué es el sexo tántrico?

La mayoría de las personas han oído hablar del sexo tántrico. ¿Pero qué se esconde realmente detrás de este concepto? ¿Y es similar al Kamastura? ¡Tenemos los datos más importantes sobre este tema!

Muchas personas creen que el tantra es simplemente una práctica sexual proveniente de la India. Pero esto no es así. El término «tantra» se traduce como «instrumenteo para expandir la conciencia». En el sentido más amplio, consiste en combinar los aspectos mundanos y espirituales de la vida y en la unión de los principios masculinos y femeninos. Por tanto, en esta práctica la sexualidad también desempeña un papel importante. No obstante, ¿entonces, qué es el sexo tántrico?

El sexo tántrico no comienza con la penetración mediante el pene. Todo lo contrario: el sexo tántrico comienza ya con los juegos preliminares. Sí, incluso antes del primer contacto físico. Consiste en la acumulación lenta pero constante de energía sexual durante un largo período, lo que significa que para el sexo tántrico hay que tomarse tiempo.

Entonces, ¿no es simplemente sexo lento? No, no necesariamente. Por ejemplo, el sexo tántrico incluye ejercicios meditativos que despiertan la percepción del propio cuerpo para poder sentir más intensamente el contacto físico con la otra persona. No obstante, y ante todo, para el sexo tántrico es indispensable el masaje tántrico de cuerpo entero.

¿En qué consiste el masaje tántrico?

En este caso, el principio más importante sigue siendo: ¡hay que dedicarle tiempo! Crea una atmósfera relajante, tal vez con un poco de música, velas o incienso. Los masajes también son recomendables. Los dos estáis desnudos y descubrís el cuerpo de la otra persona con las manos. Idealmente, uno después del otro. Así, las corrientes de energía comienzan a fluir y la energía sexual aumenta.

Ahora céntrense en el siguiente paso: en el masaje yoni, la zona íntima de ella debe acariciarse y estimularse ampliamente y con suavidad. Por ejemplo, mediante movimientos circulares y golpecitos alternantes podéis estimular los puntos de placer de la vagina. Por otra parte, el masaje lingan se centra en la zona íntima del hombre. Se acarician el pene y los testículos con movimientos lentos y se masajean los puntos de presión para que pueda retrasar aún más su orgasmo.

La unión: la conclusión del sexo tántrico

Ahora, yoni y lingam se unen. En otras palabras: sus cuerpos se fusionan. Pero no con un juego rápido de «mete-saca». Busca una posición en la que puedan mirarse profundamente a los ojos. Muévanse y hagan el amor de forma consciente. No tengan miedo de realizar pausas, ya que pueden ser bastante placenteras. No se concentren en el clímax, porque esto no es lo importante en el sexo tántrico. Concéntrense en sus dos cuerpos, el tuyo y el de la otra persona. Sientan lo que ocurre en su interior. En el sexo tántrico, lo importante es la atención: el camino es el objetivo (incluso cuando esta práctica puede proporcionaros múltiples orgasmos).

¿Y qué es exactamente el yoga tántrico?

No hay duda de que el tantra describe una práctica sexual erótica. No obstante, este término también se utiliza para una corriente del yoga. Más concretamente, en el kundalini yoga. ¿Pero qué se esconde exactamente tras esta filosofía?

La base es la filosofía Shiva-Shakti, que describe la polaridad del universo. Shiva es el símbolo masculino de la conciencia y se considera pasivo. Shakti es el símbolo femenino de la energía y es activo. Hay tres tipos diferentes de yoga tántrico…

Los tres tipos de yoga tántrico

1. Tantra blanco

El objetivo: la purificación. El tantra blanco consiste en volver a «abrirse» al flujo de energía y en purificar el subconsciente, ya que se cree que la mente deja que muchos pensamientos se filtren hasta él. En el tantra blanco se practican principalmente kundalini yoga y meditación; por lo general, en pareja. De esta forma, se disuelven las estructuras de pensamiento arraigadas y los bloqueos de energía.

  1. Tantra rojo

El tantra rojo consiste principalmente en la purificación sexual con la pareja como acto energético. En pocas palabras, se trata de una fusión de las energías. Estas prácticas energéticas aumentan el placer sexual y la percepción del deseo. El tantra rojo también puede ayudar a algunas personas que tienen problemas para alcanzar el orgasmo.

  1. Tantra negro

El tantra negro también tiene la capacidad de dirigir las energías. No obstante, como ya sugiere su nombre, el tantra negro es la forma «mala» del yoga tántrico y, a menudo, se compara con la magia negra. Se utiliza para manipular a las personas y sus pensamientos, así como para alcanzar objetivos egoístas, como dinero, fama o poder.

Ponlo en práctica y disfruta al máximo en pareja.

Fuente: O*Diaries