Propósitos sexuales de Año Nuevo

El sexo forma parte de nuestra vida y es tan importante como llevar una alimentación balanceada, hacer ejercicio, dormir bien, verte linda o practicar tu bienestar emocional. ¿Cómo te fue este año en ese sentido?

Ya sea que simplemente quieras reforzar el buen sexo que tuviste este año o que desees derribar obstáculos que te impidieron una sexualidad placentera, te sugiero que también lo incluyas en tu lista de propósitos o, porque no, crees tus 12 deseos sexuales para el año que está por comenzar.

Que te parece si…

1. Derriba bloqueos y tabúes

Suena elemental, pero si no das este primer paso será muy difícil que puedas avanzar. Comienza el año liberándote de todo aquello que te frena. Por ejemplo, algunos pensamientos como: “Me siento gorda”, “No lo merezco”, “Es pecado”, “Tengo pena de que me vea desnuda”…

No es fácil porque, a veces, ni siquiera nos damos cuenta de que tenemos un bloqueo que nos impide disfrutar. Puede ser algún bloqueo cultural, algo que te dijeron tus padres (“Una señorita no hace esas cosas”, “Es sucio”), alguna creencia religiosa (“Es sólo para procrear”, “Si disfruto me voy al infierno”) o problemas no resueltos con la pareja (pleitos, infidelidad no resuelta).

Lo primero es identificar el bloqueo o tabú que te impide gozar. Platícalo con la pareja y si necesitas ayuda profesional, no temas ir a un especialista (no ir es otra forma de sabotearte).

2. Incrementa tu frecuencia sexual

¿Cuántos años llevas con tu pareja? ¿Recuerdas la pasión que sentían al inicio? Es cierto que el amor se va transformando, pero también es verdad que pueden reconectar sexualmente todas las veces que quieran.

Retoma las cosas que hacías con él cuando eran novios. A veces el trabajo o los niños nos hacen olvidarnos que también somos pareja. Reactiva la pasión en tu relación y volverá la libido.

Toma la iniciativa, no te quedes esperando a que algún día regresen los encuentros sexuales, da un paso más allá y búscalos tú. Es fundamental que expreses lo que quieres, qué te excita, cómo, de qué manera y con qué intensidad.

Suena a cliché, pero es cierto, la comunicación hará que la conexión con tu pareja sea mayor y más sincera.

3. Cumple alguna fantasía sexual

Las fantasías sexuales nos ayudan a estimular nuestra imaginación y a aumentar la libido. Sin embargo, hay fantasías que quiero llevar a cabo y otras que sólo funcionan en nuestra mente.

Por ejemplo, si tienes la fantasía de hacer un trío, pero eres muy celosa y no podrías superar una “infidelidad”, tal vez no sea buena idea “compartir a tu pareja”.

Analiza tu fantasía y si la respuesta es sí, el siguiente paso es ir de menos a más. No cruces límites que te pongan en riesgo emocional. Es decir, si los dos están de acuerdo en el trío, antes de hacerlo prueben ir a un bar y ver cómo reaccionan si la pareja coquetea con otro y así paso a paso.

4. Lograr un orgasmo o más

Parece increíble, pero solo el 30% de las mujeres llega al orgasmo. La regla para lograrlo es conocerte a ti misma, saber dónde sientes rico. La masturbación es un aliada para descubrirte. El primer paso es tener un orgasmo sola y luego comunicar a la pareja el camino para lograrlo.

5. Rompe la monotonía sexual

Haz pequeños cambios. Por ejemplo, un mensaje sexy a la pareja, algún juguete sexual…. ¡por supuesto que es válido! No necesitas comprar un enorme dildo o fingir ser alguien más, pequeñas cosas empezarán a hacer la diferencia en tu relación.

Incluso cambiar de escenario para tus encuentros sexuales es motivante. Si ya probaste en todos los rincones de tu casa (la cocina, la sala, el garage, etc), intenta salir de vez en cuando a un hotel.

Un tip, las cosas pequeñas también hacen diferencia. No necesitas llegar con un látigo y una máscara de látex, simplemente cambiar de posición ya le da una variante.

6. Atrévete a sentirte sexy

Tiene que ver con el punto anterior, pero es importante. Durante el sexo no importa si tienes kilitos extra, si tienes estrías o lo que pienses que debe hacer una “fiera sexual”. Atrévete, esa es la palabra.

Cada una de nosotras tenemos nuestra propia definición de sexy: la textura de una tela, un color, un ambiente, un aroma. Sexy no es el cliché de usar tanga y tacones altos. Si algo te hace sentir incómoda, no es para ti, busca lo que vaya de acuerdo a tu personalidad y atrévete.

7. Ver una película porno con tu pareja

Antes de llevar a cabo este propósito una aclaración. Las películas porno son entretenimiento y deben ser entendidas como tal. Es decir, si ves una telenovela sabes que eso no es real, lo mismo sucede con las cintas xxx.

Los hombres y mujeres “normales” no tenemos esos cuerpos, no nos excitamos tan rápido, no duramos horas y horas durante el sexo con miles de orgasmos en un solo encuentro.

Por lo regular, necesitamos cercanía, conexión y cariño. Sin embargo, el porno puede ser excelente estímulo en pareja. Puede darte ideas para juegos de roles, nuevas posturas e incluso te ayudará a abrir el tema sexual en la conversación y verlo con mayor naturalidad. Velo en su justa dimensión y será enriquecedor.

8. Cuídate a ti y a tu pareja

Ya sea que tengas pareja estable y no quieras niños de por medio, o que tengas encuentros ocasionales, la seguridad es fundamental.

Si alguna vez te “saltaste” el preservativo el año pasado, tómalo como un recordatorio para que este año no lo olvides jamás. Lo ideal es la doble protección, algún método hormonal rutinario (anticonceptivo oral) y condón, porque éste último es lo único que te puede proteger de enfermedades de transmisión sexual. Disfruta, pero con responsabilidad.

9. Procura tu salud física

Llevar un estilo de vida saludable (dieta sana, ejercicio, buenos hábitos) también influye en tu sexualidad. Obviamente tendrás una mejor condición física para realizar las posturas que se te antojen, pero también ten en cuenta que debes acudir a revisiones periódicas y estudios de rutina: papanicolau y colposcopia.

10. Descubre tu punto G

No, no es un mito. El punto G sí existe. La forma más fácil de descubrirlo es con ayuda de la pareja. Y no es un punto en específico, sino toda una zona.

Pídele que meta los dedos delante de la vagina hasta sentir las paredes. Las paredes vaginales son lisas y en la zona del punto G presentan una consistencia rugosa. Su estimulación debe ser de manera vigorosa, como rascando.

11. Beso de lengua, ¡nunca lo olvides!

Hay parejas que siguen teniendo un sexo estupendo con el tiempo, pero hace años que no se besan. La verdadera intimidad se percibe en el beso profundo y la intimidad que conlleva. ¿Hace cuánto que no se dan un beso de lengua?

12. Descubre su punto P

Este es el propósito más difícil porque no depende de ti sino de él y es un tema realmente escabroso para los varones. El punto P no es otro que la próstata, la cual también tiene una respuesta fisiológica.

Cuando los hombres estimulan la próstata tienen una erección, no tiene nada que ver con su preferencia sexual, es simple anatomía masculina. Pero a ellos les cuesta mucho trabajo atreverse a experimentar por ahí porque temen “perder o poner en duda” su hombría.

Como el punto G, el punto P es una zona muy sensible y que puede ser placentera. Pero obviamente no vas a entrar sin permiso, para llegar necesitan platicarlo. Si decide dar el paso también debe ser poco a poco, con lubricante, uñas bien recortadas y de forma paulatina. Ojo, ellos tienen el mismo derecho que tú a decir NO, así que no te ofendas si es algo que no quiere hacer.

Fuente: melodijolola.com

Sexo en Halloween

¿Te preguntas por qué hay que tener sexo en Halloween? Podría embarcarme en la narración de un montón de anécdotas en torno a la historia de la víspera del Día de Todos los Santos, pero eso no va a hacer que lo pases de escándalo. Por ello, voy a contarte lo que funciona y lo que no. Este es mi cometido: darte consejos sobre tu disfraz, la actitud y los mejores juegos sexuales (no te los pierdas) para que, ya sea en pareja (parejas o grupos) o a la caza de un ligue, Halloween quede plasmado en tu retina como la noche más sensual del año.

De entrada, tienes que ser una bruja o un brujo que hechice desde el primer conjuro y la magia del sexo nazca de los sortilegios más extravagantes y sensuales que siquiera tus fantasías hayan contemplado. Aunque, si te parece exagerado, también puedes ponerte el típico disfraz de Scream, comprar un cuchillo de plástico y hacer el misionero cuando vuelvas a casa…

Sexo en Halloween: disfraz sexy

Para empezar, unos consejos básicos por si alguien anda despistado.

Atuendo clásico: Puedes vestirte prácticamente de lo que quieras… si eres mujer, y partiendo de la base de que el disfraz de fantasma no es opción seria para nadie. Chicos, me da igual que sean seguidores de The Walking Dead; la mayor parte de las personas que conozco no tiene a un zombie en la cama por fantasía. Si estan carentes de ideas, los vampiros son el referente del sexo, desde siempre y por toda la eternidad. Vayamos al grano:

Bruja, vampiresa, monja, Catwoman, policía, enfermera, diablesa o pirata. Blusas ceñidas, faldas cortas, pantalones de cuero (¿tengo que decir “ajustados”?) y tacones altos, muy altos. Por cierto, para todos estos disfraces, incluido el de monja, existen maravillosos corpiños a juego.

Con respecto al género masculino, como ya dije, un elegante vampiro. Aunque, dependiendo de la percha, un policía, un pirata, o incluso, un cura al que confesar “malos pensamientos” pueden ser buenas elecciones. El maquillaje y –en su caso– la máscara, lo más sutiles dentro de lo posible, por favor.

Disfraces innovadores: hay muchas nuevas ideas a este respecto. Y, como siempre, las hay terribles y magníficas.

Si no quieres tener una noche de lujuria, puedes pasar un buen rato con un disfraz interactivo (mamógrafo, detector de alcohol en sangre, máquina de videojuegos, etc), vistiendo como algún meme.

Pero si deseas tener buen sexo en Halloween, puedes atreverte con disfraces que emulen a personajes de videojuegos, series o películas preferidas. Todo es sexy, si se quiere ser sexy… Y aunque también depende de los gustos de tu pareja (o parejas), he comprobado que hay algunos con más potencial que otros: el enganche visual que tienen Mileena y Kitana de Mortal Kombat, Daenerys Targaryen de Juego de Tronos o clásicas como Lara Croft de Tomb Raider y otras tantas heroínas de videojuegos es innegable. Y ¿los chicos?… En pareja, el personaje de la serie o el videojuego con el que se relacione el de su acompañante (por ejemplo, Princesa Leia-Han Solo); sin pareja, mejor volvamos al apartado de “clásicos vampíricos”…

Ideas sobre lencería y otros juegos de brujas

¿Vas a llevar un sujetador y braguitas nude?… ¡Claro que puedes ponerte lo que quieras!, pero Halloween es una de las pocas noches en que la perfección está al alcance de nuestras prendas. ¿Por qué no aprovecharla?

La lencería es fundamental en la alcoba y hay millones de combinaciones con las que embrujar… y quedar encantada. Usa la que quieras o tu bolsillo pueda permitirse, pero hazlo con picardía. ¿Llevas un corpiño negro? Deja que un corsé rojo se entrevea. ¿Te has puesto una camisa de pirata? Desabrocha los botones para permitir que un sujetador negro fuerte o marrón cuero muestren tu fortaleza.

Es el momento de invocar los principios elementales de la pasión, hechizar a tu víctima y condenarla a una noche de placer. Para ello, hay que saber ser bruja o tener el conjuro dispuesto para que la hechicera se rinda a tus encantos. Utiliza el ingenio cara a cara o con tu varita mágica: envía mensajes picantes con tu móvil y muestra algo de perversión.

Sexo en Halloween: Juegos eróticos

Es una noche para jugar, si vas vestida de bruja a la caza de un ligue, no sueltes carcajadas de bruja, más bien ríete como lo haría Cenicienta. Si tu disfraz es de luchadora, adopta una actitud sumisa y, si eres un hombre… En fin, intenta ser sexy, o al menos, divertido, y lleva una baraja para apostarte lo que tu ligue te quiera hacer, a la carta más alta.

En pareja, los juegos sexuales dependerán de los gustos que tengáis en común y de esas mal llamadas parafilias. Pero aquí van unas sugerencias potentes:

Hace poco, lanzamos un par de sondeos a modo de top 10 de las fantasías eróticas femeninas y masculinas. Mientras escribo estas líneas, los tríos son la sexta y la segunda más votadas por mujeres y hombres, respectivamente. ¿No te sugiere nada?

En esos mismos rankings, la quinta y sexta posiciones las ocupan «ser la sumisa» y «ser el dominante». Si tienes este tipo de anhelos, y puesto que Halloween es la noche ideal, te recomiendo adentrarte en el BDSM o en el bondage con tu pareja. Eso sí, como leerás en nuestros artículos, estas prácticas son especialmente sensibles a una comunicación previa muy sincera. Por decirlo más claro: no debes introducirlas por sorpresa.

Felaciones y cunnilingus: siempre entre lo más anhelado, el sexo oral en Halloween puede adquirir una nueva dimensión interpretando el rol que encaje con tu disfraz. Por ejemplo, puede que tu pareja no se pueda resistir a los cuidados intensivos de una enfermera que, vía oral, le administra lengua… O puede que un fiero pirata quede reducido por el poder pélvico de una amazona cabalgando en crucilingus.

Sexo en Halloween: Sexo o susto

Es lo bueno que tiene el 31 de octubre: no hay que elegir entre sexo o susto. ¡Esto es Halloween! Prepara tus accesorios BDSM; el teaser y las esposas o las cintas atadas a la cama y el antifaz sobre la almohada; coloca el látigo en un sitio estratégico de tu alcoba y recarga tus juguetes para usar en pareja. Porque las brujas no corren, vuelan, y porque los vampiros no muerden, si no quieren pasar la eternidad contigo, Halloween es la excusa perfecta para sacar tus fantasías más anheladas del oscuro submundo del inconsciente. Ilumina la fiesta con un striptease en casa con la persona adecuada o, simplemente, atrévete con algo que siempre soñaste.

Es la noche de las brujas, no te conviertas en calabaza…

Una Tarde Con Mi Succionador De Clítoris

Había oído hablar tanto sobre los succionadores de clítoris y tan maravillosamente bien que me parecía que no podía ser cierto todo lo que contaban. Creía que eran cosas de influencers pagadas por las marcas para promocionar sus productos así que, como buena consumidora de juguetes eróticos, me fui al lugar donde siempre me asesoran sin engaños y con la mejor de las atenciones: mi sexshop de confianza.

“Mari” – grité al entrar desde la puerta, con la confianza que ya le tengo a mi asesora de ventas- “Cuéntame toda la verdad y nada más que la verdad sobre los succionadores de clítoris”

La oí reir a carcajadas al fondo de la tienda. “Casi todo lo que has oido es verdad” – me dijo apoyándose en el mostrador. Y comenzó a contarme las bondades del dichoso cacharrito. Que si hay muchas marcas, que si Satisfyer, que si Vedoo. Que si unas hace esto, las otras lo otro… Pero lo más importante… – “Orgasmos muy rápidos e intensísimos, de separarse los deditos de los pies, y orgasmos múltiples, si quieres y te lo permites”.

Y con toda esta información y asesorada por Mari, elegí el succionador que me pareció conveniente, eso sí, Recargable, que no dañe el planeta, para más temperatura la subiré yo con mis orgasmos en la cama.

Y me fui para casa pensando en estrenarlo con mi pareja aquella misma noche.

Pero no pude. No pude resistirme. Solita en casa, tirada en el sofá, manta y viendo la tele, viendo programas de reformas de casas y de repente me ponen un anuncio de un muchacho turco, o nórdico, o yo qué sé de dónde, pero… ¿ya me entiendes no?… Pues se me vino a la cabeza el succionador y me dije… «¡Allá vamos!»

Y allá fuimos. Hago el unboxing completo. Todo tan lindo, con el juguete cargado, exploro los botoncitos, es silencioso, solo un pequeño “chup chup” de la succión. Y sigo las instrucciones que me dio mi asesora “1.- Ponte un poquito del lubricante a base de agua, 2.- Te abres los labios y expones un poco el clítoris. 3.- Coloca el succionador apagado sobre el clítoris. 4.- Aprieta el botón de encendido”.

Chup. Chup. Chup. “Ay mi madre”.

Empiezas a sentir como un cosquilleo, como… eso, una succión, suave pero intensa…

Como que empieza a darte calor. En la zona genital y en el resto de tu cuerpo.

Como que el mundo se concentra en esa parte, mientras tu cabeza solo piensa “Ay por favor, por favoooor”.

Como que te humedeces (y sin el como).

Como que te ablandas y te deshaces poco a poco…

Así, a fuego lento… Chup. Chup. Chup.

Y en menos de dos minutos llega la explosión.

El Big Bang.

El Orgasmo más intenso y explosivo que he tenido en mi vida.

Y sí, se me separaron los deditos de los pies.

Y se me fue la cabeza para atrás quitándome la contractura que tenía.

Y se me estremeció el cuerpo entero.

Y me quedé acostada, con mi manta y mi turco en la tele. Y el succionador en las manos. Mirándolo como quien admira un ídolo. Y así estuve mirándolo un ratito y entonces me acordé de que Mari me había hablado de orgasmos múltiples… Yo no soy de mucho repetir, que soy un poco vaga, pero picada por la curiosidad, miré al succionador y le dije: “¿Qué, echamos otro?”

Y repetí la misma operación. Y otra vez lo mismo. Y de nuevo la explosión. La misma intensidad. Y el mismo estremecimiento. Veía en colores. Me sentí en las nubes.

Y como soy una mujer curiosa, me dije… «¿Ésto hasta cuándo? ¿Cuántos? ¿Podré? ¿Podrá? ¿Aguantaré? ¿Aguantará?»

15

Quince

QUIN-CE

15 orgasmos seguidos. Uno. Tras. Otro.

De la misma intensidad.

Todos.

Y con una excitación constante, una sensación de desear, de sentir, de disfrutar de mi cuerpo, de mi piel.

Hasta tal punto, que apareció mi turco particular y me atrapo en plena faena y con tantas ganas de todo… que el 16 llegó a la manera tradicional, de esa manera cálida, húmeda y amorosa que sólo proporciona la piel, la carne y el calor de otro ser humano debajo de tu manta.

 

Recuerda que puedes ver todos los modelos de succionadores que tenemos haciendo click aquí